“EL TURCO JULIÁN SE CREÍA DIOS”
El represor Julio El Turco Julián Simón se autoproclamaba “Dios de la vida y de la muerte” de las personas ilegalmente alojadas en el campo de concentración El Olimpo, conicidieron ayer varios testigos en la que fue la última jornada del juicio que se le sigue, previa a los alegatos.
“La Navidad es la fecha de Dios y acá los únicos dioses somos nosotros, que resolvimos liberarlos para que sean testimonio del horror que pueden vivir quienes no entienden cómo deben portarse”, anunció Simón el 22 de diciembre de 1978 a un grupo de prisioneros allí alojados clandestinamente y que iban a ser liberados.
Así lo afirmaron Jorge Roabasto, Hugo Roberto Merola y la psicóloga Adriana Claudia Trillo, al declarar ante el tribunal que juzga a Simón por el secuestro, en 1978, torturas y desaparición forzada de José Poblete y Gertrudis Hlaczik y la entrega de la pequeña hija de ambos.
Los testigos integraban la agrupación Cristianos para la Liberación, en la que también militaban los Poblete, y fueron secuestrados simultáneamente y trasladados a El Olimpo, donde El Turco Julián participaba en las sesiones de tortura.
Roabasto recordó haber visto cuando Hlaczik era “arrastrada de los pelos y desnuda” al “quirófano”, eufemismo con el que se había bautizado a la sala donde estaba la “parrilla” en la que se efectuaban las descargas eléctricas (ver aparte).
El testigo narró cuando, tras su liberación y mientras quienes habían sido sus secuestradores lo mantenían en “libertad vigilada”, fue citado a una dependencia militar donde le hicieron reconocer fotos de otras personas.
Cuando quiso saber sobre algunos de ellos, le dijeron que “esos les dieron de comer a los pescaditos” y asoció ese comentario con los “traslados” a que habían sometido a un grupo de personas luego de aplicarles una vacuna.
Semejante fue la respuesta que escuchó Merola cuando hizo la misma pregunta, aunque en su caso la contestación fue “esos ya miran crecer los rabanitos desde abajo”.
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