EL ÚLTIMO ADIÓS AL PERCUSIONISTA DOMINGO CURA
Los restos del percusionista Domingo Cura, una de las figuras clave del folclore argentino, serán inhumados hoy a las 11 en el Panteón de Sadaic en el Cementerio de la Chacarita.
Cura murió el sábado por la noche (Archivo 14/11/2004) a los 75 años, mientras tocaba en el teatro Lola Membrives acompañando a Chico Novarro, quien le estaba brindando un homenaje como “uno de sus maestros”.
Prodigioso cultor de la chacarera y de otras músicas de raíz local, Cura dimensionó las posibilidades del bombo legüero y, al mismo tiempo, fue vinculándose con otros géneros musicales e incorporando nuevos elementos a su arsenal rítmico.
Bajo sus manos y su toque también encontraron eco y presencia la batería, las tumbadoras, los bongó, los tambores orientales, las tablas, las maderas, los cencerros, las maracas y los triángulos.
Cura volcó esa suma de herramientas a la construcción de otras atmósferas en la textura del folclore.
Quizás el hito más grande de su vida artística haya sido su participación en 1964 en la grabación de una de las obras argentinas más interpretadas en todo el mundo: la Misa Criolla, junto con su autor, Ariel Ramírez, Jaime Torres y Los Fronterizos.
También fue uno de los músicos preferidos de Mercedes Sosa, con quien actuó en la inolvidable serie de conciertos que La Negra realizó en febrero de 1982, en el Teatro Opera, tras su exilio durante la dictadura militar.
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