EL ÚLTIMO CASO DE LOS CUATRO SUPERHÉROES LO RESOLVIÓ SHERLOCK HOLMES
Vaya vida agitada la que tienen estos cuatro superhéroes argentinos. Pobres, justo cuando resuelven salir de viaje juntos el deber los termina llamando. Sorprendidos en medio de unas mini vacaciones, esta vez “Los simuladores” no resolvieron ningún problema “a pedido”, no planificaron un operativo, ni siquiera repartieron roles para cada tarea. El de anoche fue un capítulo “distinto”, que dejó al descubierto, por fin, el misterio que envuelve las vidas privadas de los protagonistas y los metió de lleno en un caso / homenaje al propio Sherlock Holmes.
Y con el viaje de placer como excusa, se pudo saber más sobre cada uno de ellos: que Santos, por ejemplo, es un obsesivo de la lectura sobre policiales y que se viste con impecables camisitas cuadrillé de niño bien. Que Lamponne lleva a clases de canto a Betún (el perro estrella de la pandilla) y que el canino “sale solo de la casa… porque tiene llave”. Que el insaciable de Ravenna está buscando “más mujeres”, ya que la fidelidad a sus tres concubinas, no lo conforma. Y que Medina, el pulcro y puntilloso del grupo, es fánatico a muerte de Mary Poppins y que canta, memorablemente, eso de “supercalifragi….sssspialidoso”, sin equivocarse.
Después de mover sus hombros coreográficamente al ritmo de “Billy Jean” de Michael Jackson (un momento impactante del ciclo), los “Brigada A” porteños llegaron a Entre Ríos, su destino final. Ahí los esperaba un asesinato extraño, un marido y su amante, complotados para cobrar un seguro de vida. Nadie hubiera resuelto el intrincado caso si no fuera porque Santos, inspirado en la lectura de Sherlock Holmes (“Estudio en escarlata”) y un torpe policía que hacía de Watson, no se hubieran dejado llevar por su “olfato” de sabuesos. Al final, el viajecito de placer no fue más que trabajo. Los cuatro simuladores volvieron a la ciudad a seguir con la rutina. Betún, el perro, hizo lo suyo con las clases de canto. Y ladró “Uno”, de lo más afinado acompañado en el piano por el mismísimo Mariano Mores.
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