EL VATICANO APOYÓ AL OBISPO QUE CRITICÓ AL MINISTRO DE SALUD
El presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, monseñor Renato Martino, se solidarizó hoy con el obispo castrense, monseñor Baseotto, quien había acusado al ministro de Salud, Ginés González García, de “apología del delito de asesinato” por propiciar el aborto y sugerir que al funcionario deberían “tirarlo al mar” por distribuir preservativos entre los jóvenes.
“Por el bien del hombre no podemos callar cuando personas o instituciones, de manera hipócrita y absurda, hacen sendos discursos auto proclamándose defensores de los derechos humanos por un lado, y por el otro promocionan el aborto, propiciando la violación del derecho a la vida que es principio y condición para el ejercicio de todos los demás derechos”, aseguró el purpurado vaticano en su carta al prelado militar.
Tras calificar de “valientes y contundentes” las palabras de monseñor Baseotto, el cardenal Martino le hizo llegar su solidaridad por considerar que “su declaración constituye una verdadera defensa de la dignidad de la persona humana y sus derechos”.
Por su parte, la organización no gubernamental Portál de Belén efectúo hoy una “denuncia criminal” contra el ministro González García por “haber hecho apología del crimen del aborto, al sostener en reportajes publicados por la prensa, que en su opinión, se debería despenalizar tal tipo de homicidio”.
La ONG cristiana, que atiende cinco hogares para madres solas en la ciudad de Córdoba, radicó la denuncia penal en la Fiscalía Federal 2 de esa capital provincial y, según lo manifestó en un comunicado, “el fiscal interviniente dio curso a la denuncia, procediendo a imputar al Ministro, por los delitos de intimidación e incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
El cardenal Martino consideró en su nota a monseñor Baseotto -quien hoy debía presentarse ante el ministro de Defensa, José Pampuro- que su intervención constituyó “una verdadera defensa de la dignidad de la persona humana y sus derechos” y reiteró que los obispos “no podemos callar ante las absurdas apologías que pretenden defender lo indefendible”.
“El aborto provocado es y será siempre un delito abominable y constituye siempre un desorden moral particularmente grave; lejos de ser un derecho, es más bien un triste fenómeno que contribuye gravemente a la difusión de una mentalidad contra la vida, amenazando peligrosamente la convivencia social justa y democrática”, recordó el purpurado vaticano citando el reciente Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia.
Asimismo, aseveró que “las campañas que promocionan el uso del preservativo, como bien lo denuncia vuestra excelencia, se hacen más por amor al dinero que por amor al hombre”.
El cardenal Martino insistió en que en tales circunstancias “no podía dejar de expresarle, excelencia, una palabra de ánimo y comunión en esta lucha a favor de la vida”.
Mientras crece la polémica entre González García y monseñor Baseotto, el Episcopado evitó hasta el momento pronunciarse al respecto.
Una fuente eclesiástica confió que “no estaba previsto decir nada, porque la postura de la Iglesia frente al aborto no ha cambiado”.
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