EL VATICANO RATIFICÓ LA CONTINUIDAD DEL OBISPO BASEOTTO
El Vaticano ratificó ayer la continuidad del obispo castrense, Antonio Baseotto, pese a que el presidente Néstor Kirchner le había solicitado su desplazamiento luego de las polémicas declaraciones que formuló contra el ministro de Salud, Ginés González García, para defender la penalización del aborto, al afirmar la Santa Sede que “no encuentra motivos para trasladar” al representante de la Iglesia Católica ante las Fuerzas Armadas.
Así se lo transmitió anoche el nuncio apostólico Adriano Bernardini al canciller Rafael Bielsa, luego de que se conociera una carta del secretario ejecutivo de El Vaticano, Angelo Sodano, en la que ratifica la posición antiabortista expresada por Baseotto.
La misiva de Sodano llegó a manos del gobierno a través de Bernardini, quien se la entregó en mano al ministro de Defensa, José Pampuro, el lunes último, según fuentes de esa cartera.
En esa carta, Sodano se limita a manifestar que las declaraciones de Baseotto contra la despenalización del aborto están “en línea” con la posición del Vaticano, aunque no hace eje en el tramo polémico de las declaraciones del obispo castrense, que motivaron un pedido público de remoción.
El gobierno argentino había reaccionado contra Baseotto y pedido su desplazamiento por la comparación que formuló el obispo castrense cuando aludió a un pasaje bíblico que recomienda que “se cuelgue una piedra al cuello y se arroje al mar a quien escandalice a los pequeños”.
Esa fue la figura que utilizó el representante eclesiástico para responder la posición en favor de avanzar en la despenalización del aborto que había formulado el ministro González García.
La alusión a “arrojar al mar” por parte de la autoridad de la Iglesia Católica ante las Fuerzas Armadas provocó malestar en el gobierno argentino, que consideró “un error” la utilización de la figura asimilable a una de las formas de exterminio que utilizó la última dictadura militar, con los denominados “vuelos de la muerte”.
Por ese motivo, el gobierno de Néstor Kirchner dejó trascender su malestar y el pedido de que se desplace a Baseotto, formulado por Bielsa el 23 de febrero, y hasta deslizó que podría quitarle rangos oficiales al obispo castrense.
La respuesta del Vaticano llegó esta semana por dos vías a dos áreas diferentes del gobierno nacional: la carta de Sodano que recibió Pampuro y la comunicación telefónica entre el canciller y el nuncio Bernardini.
El segundo caso fue más explícito respecto de la situación del obispo castrense ya que Bernardini le dijo a Bielsa que “la Santa Sede seguirá analizando el caso”, pero “no encuentra motivos para disponer el traslado” de Baseotto. Con esa frase, el gobierno argentino tomó nota de que se trataba lisa y llanamente de un rechazo al pedido de remover al obispo castrense.
La comunicación entre Bielsa y Bernardini tuvo lugar en la misma jornada en la que el presidente Kirchner cursó una carta al papa Juan Pablo II en la que le expresa “la cercanía y afecto del pueblo argentino”, así como “los más vivos deseos de un pronto restablecimiento de su salud”. “Los argentinos acompañamos con nuestras oraciones y nuestro permanente aliento a Vuestra Santidad, admiramos la profunda fe y fortaleza con que ha atravesado su enfermedad y estamos junto al Santo Padre en estos días de recuperación”, consignó Kirchner en la misiva.
El gobierno apoyará la ratificación del protocolo de la ONU criticado por obispos
El canciller Rafael Bielsa adelantó ayer que el gobierno apoyará la ratificación por parte del Congreso del protocolo de las Naciones Unidas contra la discriminación de la mujer, un acuerdo criticado por la Iglesia debido a que podría abrir una puerta a la despenalización del aborto.
“Creemos que es un instrumento que no crea derechos nuevos ni opiniones vinculantes”, señaló Bielsa al defender la aprobación del protocolo, que según los obispos podría derivar en la legalización del aborto.
Según explicó Bielsa ante la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, la Cancillería realizó una extensa consulta con todos los sectores antes de apoyar la ratificación del protocolo adicional de la ONU contra la discriminación de la mujer.
El canciller aseguró que el protocolo “ni directa, ni indirectamente alude al aborto”, y descartó un conflicto con la Iglesia por ese tema.
Sobre la aprobación del tratado, el titular de la comisión, el peronista Ramón Puerta, explicó que se firmaron tres dictámenes: uno en mayoría –con siete rubricas de senadores del PJ– y dos en minoría.
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