EL VATICANO VUELVE A CONDENAR EL USO DE ANTICONCEPTIVOS, EL ABORTO Y LOS CASAMIENTOS GAY
El Vaticano ha vuelto a atacar hoy a las parejas homosexuales y al feminismo en un documento en el que también se opone a cualquier método anticonceptivo, rechaza la interrupción voluntaria del embarazo y se opone a la investigación con embriones
Según el documento titulado “Familia y procreación humana”, que ha sido dado a conocer por el Consejo Pontificio para la Familia, de sesenta páginas, a la Iglesia Católica no le parece bien que las “parejas formadas por homosexuales”, a las que en otro momento califica de “insólitas”, reclamen “los mismos derechos reservados al marido y a la mujer”, entre ellos, el de adopción.
También rechaza que lo hagan las “mujeres que viven en una unión lesbiana” y “reclaman derechos análogos, exigiendo leyes que les den acceso a la fecundación a través de donantes o al implante del embrión”.
Tales uniones son rechazadas por el Vaticano, que considera que su reconocimiento legal supone un peligro para la familia tradicional, formada por un hombre y una mujer.
“Nunca como hasta ahora la institución natural del matrimonio y de la familia ha sido víctima de ataques tan violentos”, dice el documento. Según el Consejo Pontificio, la legalización de esas formas de unión “desestabilizan el matrimonio y la familia”.
El vaticano emitió hoy una condena contra los anticonceptivos, el aborto, la fertilización en laboratorios y las bodas homosexuales, declarando que la familia tradicional nunca había estado tan amenazada como lo es en el mundo actual.
El documento fue emitido por el Consejo Pontificio para la Familia, cuyo director el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, es un enérgico opositor del uso de preservativos bajo cualquier circunstancia.
Reafirmó la famosa encíclica de 1968 “Humanae Vital”, que establece la oposición del Vaticano a los anticonceptivos. Desde entonces, dijo que “las parejas se han limitado a un hijo o máximo dos hijos”.
“Nunca antes en la historia había habido tanta amenaza contra la procreación humana y por lo tanto la familia, que es su lugar natural, tal como ocurre en la cultura actual”, destacó en un documento de 57 páginas.
Asimismo, condenó la fertilización en laboratorio, la inseminación artificial y el uso de embriones.
Este contenido no está abierto a comentarios

