EL VICEPRESIDENTE DE LULA DA SILVA RECONOCIÓ QUE EL 2003 "FUE UN AÑO PERDIDO" PARA BRASIL
Los pronósticos pesimistas sobre la economía brasileña para este año fueron ratificados nada menos que por el vicepresidente del Gobierno, José Alencar. Con inusual sinceridad, el empresario que secunda al presidente Lula da Silva aseguró que el 2003 es “un año perdido” para el país.
“Se puede decir que sí, el año está perdido”, declaró Alencar ayer en Salvador, Bahía, antes de almorzar con el gobernador Paulo Souto. El vice de Lula opinó de todas maneras que Brasil “ya perdió dos décadas y necesita algo más para poder arrancar”.
El vice, que viajó a Salvador para presentar un proyecto sobre el tratamiento de las aguas del río San Francisco, coincidió con la mayoría de los analistas, que coinciden en la necesidad de bajar las tasas de interés, con un valor de referencia de 24,5% anual. Aunque aclaró sus prioridades: “La salida esta por el lado del trabajo, la producción, la exportación, la construcción de un saldo elevado de la balanza comercial. Sólo así vamos a construir nuestra independencia”.
Alencar declaró que “desde el punto de vista filosófico y político, las tasas de interés en Brasil son un verdadero despropósito”. Y agregó que “si se habla de la tasa que se cobra para los créditos, lo que se cobra es un crimen”.
Cuando se le consultó si el Gobierno estaba “haciendo los deberes” para posibilitar la vuelta del crecimiento, respondió: “Lo está intentando”.
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