EL VILLARREAL Y RIQUELME NO DEJAN DE SORPRENDER
De la mano de Juan Román Riquelme, Villarreal anda, anda y anda. A partir de buen fútbol y una confianza ilimitada, sigue subiendo en la tabla y, de paso, ilusiona a sus hinchas que no pueden creer este presente del equipo. Hoy, en un partido muy difícil, superó de local 2-1 al Racing de Santander y aumentó a once partidos su invicto en la liga española. La última derrota fue el 28 de noviembre del 2004, 1-2 ante el Betis. (Edición impresa)
Un gol de Forlán y otro, cuándo no, de penal de Riquelme, le permitieron al Villarreal dar vuelta el resultado. Regueiro, a los 23 minutos del primer tiempo, puso en ventaja a los visitantes, que se cerraron muy bien atrás y aguantaron bien parados.
Era previsible, se intensificó la presión del “Submarino Amarillo” y ahí se dio vuelta la moneda. Empató el uruguayo Forlán, en el arranque nomás de la segunda parte. Y llegó el penal de Román. El arquero se adelantó dos metros, alcanzó a manotearla pero la pelota terminó igual adentro.
Racing, desesperado, se fue para adelante. Conclusión: dejó espacios. Y Riquelme se divirtió. Hizo también divertir a sus compañeros y, fundamentalmente, a los hinchas. A diez minutos del final, el argentino hizo una jugada bárbara, de esas que no se ven todos los días en el planeta fútbol. Arrancó a toda velocidad por el sector izquierdo del área grande, de golpe (como si nada) metió un freno y enganchó hacia el fondo. Tiró el centro de zurda, para la entrada de Forlán, quien debajo del arco no la pudo empujar. La gente aplaudía de pie.
A esta altura, no quedan dudas de que el Villarreal (con los argentinos Riquelme, Sorin, Battaglia, Arruabarrena, Gonzalo Rodríguez y Figueroa) es la sensación de la liga. Gana, sigue ganando, sube en la tabla y, por si fuera poco, juega muy bien. Qué tal.
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