EL VIOLENTO TEMPORAL PROVOCÓ GRAVES DAÑOS Y MUERTOS EN DISTINTAS LOCALIDADES DEL SUR PROVINCIAL
Dos personas murieron y decenas resultaron heridas a raíz de la tormenta que azotó anoche a Rosario y su zona de influencia. El viento, que en esta ciudad llegó a soplar a 90 kilómetros por hora, hizo literalmente volar un micro que circulaba cerca de las 21 por la autopista a Buenos Aires, a la altura de Fighiera, y se cobró la vida de dos pasajeros.
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El accidente se produjo entre los kilómetros 257 y 258 de la autopista Pedro Aramburu, a la altura de la población de Fighiera, a 35 kilómetros al sur de Rosario, en cuyas inmediaciones volcaron además por la misma causa cinco camiones.
Por el accidente del micro, perteneciente a la empresa General Urquiza, al menos siete heridos fueron trasladados a Rosario, a los hospitales de Emergencia (Heca) y Roque Sáenz Peña, “aunque sus estados no revisen gravedad”, informó la policía.
Otra hecho fatal por la tormenta se produjo en Carmen del Sauce, una población distante a 35 kilómetros al sudoeste de Rosario, donde falleció Saida Altamiranda, de 71 años, tras sufrir gravísimas heridas por la voladura del techo de su vivienda.
En Rosario, hubo otros dos casos mortales, pero las víctimas -dos hombres- todavía no fueron identificadas por la policía, y en uno de los casos se presume que se trataba de una persona que se hallaba robando energía.
Este caso ocurrió a las 2.30 de hoy en barrio Echesortu, en Santa Fe y San Nicolás, frente a la estación terminal de ómnibus Mariano Moreno, donde la policía halló electrocutado a un hombre que había ascendido a un poste del alumbrado con una pinza.
Las ráfagas también hicieron volcar a una decena de camiones sobre la misma ruta (algunas versiones hablaban de hasta 15) y provocaron diferentes accidentes de menor consideración en las rutas 33, 92 y 18.
En Rosario, 85 mil clientes de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) quedaron a oscuras. Centenares de ramas y gran cantidad de árboles caídos, techos derrumbados y calles anegadas conformaron un cuadro estremecedor. Hacia la medianoche, el ministro de Gobierno de Santa Fe, Carlos Carranza, anunció que la provincia evaluaba declarar como “zona de desastre” a los sectores afectados por el temporal.
La tormenta también golpeó con fuerza a Chabás, donde hubo una decena de heridos, al menos veinte casas perdieron los techos, se desplomaron silos y quedó destruido el cuartel de bomberos. Al cierre de esta edición, el alerta meteorológico continuaba vigente en toda la zona.
Todo comenzó cerca de las 20, cuando el mercurio se clavó en 30,8 grados y la sensación térmica alcanzó los 34. Tres horas antes se había registrado la máxima temperatura de la jornada, con 34,2 y una sensación térmica de 37,8.
Minutos después de las 20, la temperatura bajó a 18,5 y se desató una tormenta con consecuencias devastadoras. Primero el viento y después el granizo y el agua provocaron el anegamiento de numerosas calles rosarinas.
Centenares de ramas y gran cantidad de árboles no pudieron resistir los embates del viento y cayeron arrastrando consigo los cables de la luz. A raíz de esto, barrios enteros quedaron a oscuras y el servicio de trolebuses quedó interrumpido. Así, en la intersección de Alem y 3 de Febrero, dos troles quedaron fuera de servicio. La postal se repitió en distintos puntos del recorrido de la línea K. Como en San Juan y Riccheri, donde tres unidades también quedaron varadas luego de que una columna arrancara los cables del sistema en avenida Francia.
Pellegrini quedó anegada en varios sectores, y en el cruce con Sarmiento voló cartelería pública. En Riobamba al 1400 una inmensa rama bloqueó toda la calle, en Sarmiento y Pasco dos árboles fueron arrancados de cuajo y en el parque Independencia el panorama era desolador.
En Oroño y 27 de Febrero se repitió la tradicional inundación, y en Oroño y Saavedra un árbol cayó a metros de la entrada del supermercado La Reina. En Esmeralda y Amenábar dos paraísos quedaron tumbados. Y hubo decenas de rosarinos que se encontraron con las puertas de sus domicilios flanqueadas por árboles y ramas.
Pero la tragedia se desató en la autopista a Buenos Aires, donde el viento levantó un colectivo de la empresa General Urquiza y provocó la muerte de dos pasajeros. Cerca del lugar del accidente también volcaron nueve camiones.
En Rosario, en tanto, el viento se ensañó con la Feria de las Colectividades y provocó la voladura del techo del stand de Perú, serios daños sobre los de Brasil y Argentina y derrumbó la fachada del de Rusia. Por fortuna, no hubo que lamentar víctimas.
El personal de Alumbrado Público tuvo que cortar la luz de todos los stands de manera preventiva. Además hubo inconvenientes en la estructura del escenario mayor que hicieron peligrar su estabilidad. Anoche, Defensa Civil y la Dirección de Parques y Paseos trabajaban con once cuadrillas evaluando la magnitud de los hechos y dándole prioridad al retiro de cables y árboles ubicados sobre viviendas.
Hacia las 23, Defensa Civil había recibido 250 llamadas que registraron caídas de árboles, cables y anegamientos de calles. Hoy, en tanto, registrarán el nivel de agua en los canales Salvat e Ibarlucea y se valuará si corren peligro de desborde.
El ministro Carranza informó anoche que funcionarios policiales y del Ejecutivo provincial se habían hecho presentes en la zona de mayor desastre, ubicada en el corredor de la ruta 33 que se extiende entre los departamentos Caseros y General López. Allí están ubicadas poblaciones como Chabás, Firmat, Sanford y Casilda.
Entre los funcionarios que llegaron a esta zona estaba el subsecretario de Promoción Comunitaria, Daniel Bonis, quien relevó las necesidades de alimentación y vivienda de las personas afectadas. De esta manera, el funcionario prometió entregar mantas, comida y eventualmente evacuar a la gente. Además, se puso en alerta a diferentes hospitales de la zona y cuerpos de bomberos.
EN CHABÁS CAYERON SILOS Y LOS BOMBEROS SE QUEDARON SIN CUARTEL
Chabás fue una de las localidades que sintió con más fuerza el temporal de anoche. El presidente comunal, Osvaldo Salomón, solicitó ayuda al gobierno provincial y una delegación de Defensa Civil evaluará hoy los destrozos. Lo cierto es que el techo del cuartel de bomberos voló y una autobomba quedó destruida, diez personas sufrieron heridas y una de ellas debió ser trasladada a un centro asistencial de Casilda tras presentar una fractura expuesta.
El viento también destruyó los silos de la ex cooperativa agrícola y unas veinte casas quedaron sin techo. El temporal también provocó accidentes en las rutas 33, 92, 18 y 14. Camiones volcados y autos en la banquina fueron parte del paisaje de una zona devastada. El jefe de la Policía de Santa Fe, Ricardo Milicic, informó anoche que las poblaciones de Bigand, Villa Mugueta, Pueblo Muñoz y Arminda, entre otras, también sufrieron los embates de la tormenta.
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