El yachting argentino tiene otro soñador para los Juegos Olímpicos
La mayoría de los deportistas del mundo sueña con jugar y ganar los Juegos Olímpicos. Los atletas argentinos no son la excepción a esta regla y desde hace varios días otro compatriota se sumó al gran sueño de Londres 2012.
Se trata de Matías Gainza Eurnekian, presidente de Bodega del Fin del Mundo, quien participó en la Semana de Buenos Aires 2010, y obtuvo junto a Daniel Pierrard el primer puesto en la Clase Internacional 49er, el pasado 24 de octubre, ubicándose puntero en su categoría tanto a nivel nacional como sudamericano.
Con este logro, el joven empresario se estaría asegurando una plaza en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y de esta manera sería la primera vez en la historia que Argentina participaría de dicha competencia, en esta clase, aunque su actuación en 2011 será vital para que lograr la clasificación.
"Estaba incómodo con tanta gente, porque estaba acostumbrado a estar solo en el club, y ahora estar invadido con 5.000 personas es raro. Además, todo cambia y deja de ser un campeonato normal. Es una presión extra que haya tanta gente", resaltó el regatista luego de su consagración en un dialogo exclusivo para Infobae.com
Si bien tiene un pie dentro de la cita olímpica que se disputará en tierras inglesas, el joven empresario no se confía y espera con ansiedad la confirmación. "Todavía nos falta para decir Juegos Olímpicos, nos falta otro escalón más. Esta victoria nos ratifica, por ahora, como primeros en el ránking argentino y sudamericano, así que manteniendo el nivel el año que viene estaríamos clasificando", aclaró.
A pesar de su calma, el navegante a vela tiene claras cuáles son sus principales metas. "Nosotros ya somos campeones mundiales, sudamericanos y argentinos, así que lo que nos falta es eso: un Juego Olímpico. Es la materia pendiente y el objetivo", aseguró.
Por otro lado, el Eurnekian lamentó la escasa repercusión que genera este tipo de disciplinas y aseguró: "Estaría bueno que ciertos deportes tengan un poco más de reconocimiento. Vale la pena reconocerlos, porque hay gente que después trae una medalla y no tiene ni cuatro líneas en un diario".
Por ahora sólo queda seguir soñando con representar a la camiseta albiceleste en el evento deportivo más importante del mundo, y como soñar no cuesta nada…
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