ELECTRODOMÉSTICOS: DUDAS ACERCA DE QUÉ PUEDE PASAR CON LOS PRECIOS
Mientras los industriales salieron a respaldar ayer la decisión del Gobierno de poner límites al ingreso de electrodomésticos brasileños, los importadores y las cadenas de venta sembraron dudas acerca de qué puede pasar con los precios.
Los empresarios argentinos señalaron que las heladeras, cocinas, lavarropas y las tevé gozan en Brasil de financiamiento subsidiado, que permite a sus productores exportar hacia la Argentina a pérdida, y aún así seguir ganando dinero gracias al negocio financiero.
Los comerciantes e importadores no quisieron arriesgar opinión: en Carrefour, Garbarino y Frávega señalaron que es “muy temprano aún” para estimar el efecto de las medidas sobre los precios.
Los industriales aseguraron en cambio que hay capacidad ociosa suficiente como para abastecer la demanda local sin que haya aumentos. “No veo motivo para que haya aumentos de precios”, dijo el director de la Federación de Industrias de Artículos para el Hogar, Luis Fernández.
Al otro lado de la frontera, sus colegas brasileños calificaron de “arbitraria” la decisión argentina, así como de no respetar la normativa del Mercosur. A horas de comenzar la cumbre de presidentes del Mercosur, en Puerto Iguazú, los industriales brasileños advirtieron que las trabas que les impuso la Argentina se podrían traducir en cierres de fábricas y despidos.
El lunes, Roberto Lavagna anunció dos medidas: la aplicación de licencias no automáticas a la entrada de electrodomésticos de “línea blanca”, esto es, lavarropas, heladeras y cocinas, que pone trabas a la importación de estos productos, que hoy llegan casi exclusivamente desde Brasil. La otra medida es aún más específica: aplica un arancel de 21% a los televisores importados desde la zona franca de Manaos, ubicada en el nordeste brasileño.
La Unión Industrial respaldó de inmediato la medida. “Se trata de una iniciativa oportuna”, dijo Alberto Alvarez Gaiani, titular de la central fabril. “De todos modos, la idea de los industriales es que de esta situación salga un Mercosur fortalecido”. Fernández agregó: “No estamos contra el Mercosur, al revés. Esta situación viene a solucionar un problema de competencia desleal. Para ellos es negocio exportar, aún a pérdida”.
El ex secretario de Comercio Alejandro Mayoral explicó los argumentos: “Las líneas de los bancos oficiales brasileños para exportar son al 7% anual. El fabricante toma ese crédito y lo recoloca al 30% en el mercado interno. Entonces, fabrica la heladera, vende y cobra y paga el crédito a los 90 días”.
Los fabricantes locales de línea blanca son cada vez menos: el año pasado, Whirlpool cerró su planta de San Luis para concentrar su producción en Brasil, pero a la vez dejó intacta su representación comercial en la Argentina para vender sus electrodomésticos importados. Entre los fabricantes de línea blanca que siguen en pie están Longvie, Orbis y la cordobesa Aladio. Otra firma mediana que logró salir del concurso es Emegé, cuyo directivo Sebastián Gak elogió la iniciativa: “Se trata de una medida alentadora, sobre todo de cara a las negociaciones que se están haciendo con China”.
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