ELEVAN A JUICIO LA CAUSA POR LAS MUERTES DE DIEGO LÓPEZ Y DARÍO MIÑO
Faltaban pocos minutos para las cuatro de la mañana del 7 de enero pasado cuando Diego Javier López y Darío Javier Miño -ambos de 16 años- transitaban en sendas bicicletas por calle Ángel Cassanello y Av. Aristóbulo del Valle. En ese momento, la tragedia: ambos fueron embestidos por un Renault 11, que conducía Luciano Daniel Sidor, un joven de apenas 18 años. Los dos adolescentes murieron.
Debieron pasar más de 20 días para que, finalmente, Sidor se presentara en Tribunales acompañado por su abogado. En las últimas horas, la causa fue elevada a juicio, por lo que en los próximos meses se conocerá la sentencia.
En su presentación, el fiscal Héctor Millen calificó de “deplorable” el sumario elaborado por la policía en este accidente, e “impropio de quienes tienen la obligación de reunir con la mayor prolijidad y detalladamente los datos del suceso”.
Por ese motivo, el fiscal le solicitó al juez correccional José Luis Giavedoni que le entregue copias de las actuaciones por “presumir que los policías actuantes incurrieron en delito al no cumplir debidamente con sus funciones”.
A pesar de los escasos elementos reunidos en el lugar de los hechos, el perito llegó a la conclusión de que Sidor comenzó a frenar “en el centro de la intersección de Aristóbulo del Valle y Ángel Cassanello”, por lo que se induce que no vio a los ciclistas o no reaccionó a tiempo para evitar el choque. La huella de la frenada tiene 34,80 metros.
Frente a estos elementos, el fiscal Millen considera que el conductor tenía tiempo para evitar el choque si hubiera reaccionado debidamente, o si hubiese circulado a menor velocidad (se determinó que el auto se trasladaba a más de 82 kilómetros por hora).
“Si se tiene en cuenta la mínima velocidad de desplazamiento de la bicicleta en la que iban los dos jóvenes, es indudable que el automovilista tuvo tiempo y distancia suficientes como para advertirlos en su acción de cruce”, dijo Millen.
“Lo declarado por el imputado, no se compadece con ninguno de los datos precedentes, luciendo notoria y abiertamente mendaz”, agregó.
Ante tales circunstancias, el fiscal afirma que “Sidor fue el causante eficaz exclusivo y excluyente del siniestro, por haber manejado su auto de manera imprudente, negligente y antirreglamentaria”.
Además, insiste en que “no guardó el debido cuidado y atención a todo aquello que lo circundaba, poniendo en inminente riesgo dañoso a todo aquel que a su frente estuviera (incluso a él mismo y a su acompañante)… No avizoró adecuadamente a los ciclistas y no los privilegió en su cruce, tal cual era su obligación legal, circunstancia que de por sí ya lo muestra como responsable de las consecuencias causadas… Se agrega que no contaba con licencia de conducir”.
Por todo esto, para Millen el imputado es presunto responsable del delito de doble homicidio culposo agravado.
Los familiares, vecinos y amigos de los chicos Miño y López, vienen reclamando con insistencia para que se haga justicia en este caso. Mes a mes, organizaron marchas para mantener vivo el recuerdo de los adolescentes.
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