ELEVAN AL GOBIERNO UN PLAN DE DESARME
El diputado justicialista Roberto Mirabella presentó ante el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, el proyecto de ley ingresado en la Cámara Baja para lograr el desarme de la población civil. “Más vida con menos armas” es la denominación del programa que consiste en un canje de armas de fuego portátiles por incentivos que no podrán ser dinerarios; la creación del Registro del Disparo Testigo, comisiones para el desarme civil en cada ciudad; contempla campañas de prevención en las escuelas y un programa de canje de juguetes bélicos.
“Entre 1991 y 2004 la cantidad de delitos en territorio provincial casi se ha duplicado. Mientras en 1991 se produjeron 56.142 delitos, en 2004 se elevó a 109.045, apareciendo Santa Fe como una de las provincias con más serios problemas de inseguridad. Esta cifra ubica a la provincia cuarta en el ranking del delito, detrás de Buenos Aires, ciudad de Buenos Aires y Córdoba, con la preocupación que mientras la tasa ha disminuido en estos sitios, en nuestro territorio se ha incrementado un 4.29% respecto a 2003”, explicó el legislador tomando en cuenta los datos aportados por el Sistema Nacional de Información Criminal. Acotó que Santa Fe está por encima del promedio nacional en delitos contra la propiedad y en delitos contra la persona -661 a nivel nacional contra 875 a nivel provincial.
Durante el encuentro con Rosúa, Mirabella explicó las distintas medidas que propone para abordar la complejidad de esta problemática. Para propiciar el desarme voluntario de la sociedad, planteó la posibilidad de canjear armas de fuegos portátiles por módulos alimentarios, medicamentos, materiales para la construcción, pases para transporte público, becas de estudio, libros, entradas para espectáculos deportivos y eventos culturales, ropa u otras opciones que considere beneficioso el Poder Ejecutivo al momento de reglamentar la ley.
El proyecto pretende crear en cada ciudad una comisión para el desarme civil integrado por el intendente y representantes de instituciones civiles, para trabajar en prevención y en el control del cumplimiento de la ley. También propone crear el denominado Registro de Disparo Testigo, ámbito en que estarán registradas todas las armas de fuego y, además, se asentará toda la información necesaria para conformar una base de datos con las huellas balísticas, particulares y únicas que brinda cada proyectil disparado y su vaina servida, debiéndose conservar estos elementos en envases inviolables. Explicó que se trata de un sistema de almacenamiento de datos balísticos utilizado en países como Rusia, Grecia, Turquía, Alemania, Israel, España, Canadá, Venezuela, Corea, China, Estados Unidos y otros, y vigentes en provincias como Córdoba y más recientemente en Neuquén.
Este contenido no está abierto a comentarios

