ELIMINARÁN EL AJUSTE POR CVS DE LOS PRÉSTAMOS PESIFICADOS
El polémico Coeficiente de Variación Salarial (CVS) por el cual se indexan los créditos pesificados —hipotecarios menores a $ 250.000, prendarios de hasta $ 30.000 y personales de hasta $ 12.000— finalmente desaparecerá. Los legisladores quieren que sea desde enero, pero Economía pretende demorar esa decisión algunos meses más.
La decisión de anular el polémico índice se terminó de definir en Economía luego de que el ministro Roberto Lavagna se reuniera con un grupo de legisladores, antes de partir a Estados Unidos. Allí habrían acordado incluir la desaparición del CVS dentro del proyecto de ley que definirá la compensación que el Estado debe pagarles a los bancos por la diferencia entre los créditos que se pagan por CVS (ajustan según los salarios) y los depósitos que las entidades tienen que pagar indexados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER, que refleja la marcha de la inflación).
Sin embargo, aunque tanto en Hacienda como en el Congreso dan por descontada la anulación del CVS, todavía hay muchos puntos que no fueron definidos.
El primero es a partir de cuándo se dejará de aplicar el CVS: mientras los legisladores aseguran que será a partir de enero de 2004, otras fuentes indican que Economía podría resolver esperar hasta abril, que es cuando se terminarán de incorporar al salario de los empleados privados los $ 200 no remunerativos.
En ambos casos, las cuotas se ajustarán. La magnitud del aumento de la deuda dependerá de la fecha en que se decida eliminar el CVS.
Sin embargo, más allá de cuál será la fecha de anulación del CVS, la principal duda que aún persiste es qué pasará después con los créditos que hoy se indexan por ese índice.
En el Congreso, los legisladores propusieron anular el CVS y que la tasa de esos préstamos continúe tal como está ahora, es decir, fija y con un tope máximo. En el caso de los créditos hipotecarios —que representan un 80% de los préstamos indexados por CVS y suman $ 6.500 millones— la tasa tope es del 12,5% anual, que surge de la tasa promedio de los créditos que se dieron hasta el 2001.
Sin embargo, fuentes del sector financiero señalaron que desde las oficinas del presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, habría surgido otra propuesta: eliminar el CVS en enero y permitir que la tasa que se aplique a esos créditos sea libre, es decir, que varíe de acuerdo al movimiento que tengan las tasas del mercado.
También existe otra propuesta que impulsa la posibilidad de que una vez desactivado el CVS la tasa sea libre, pero con el agregado de que los bancos puedan ofrecer a sus clientes la alternativa de estirar el plazo pactado originalmente para cancelar el crédito. De esta manera, si la cuota aumentara de manera considerable por la variación de la tasa, el deudor podría pagar una cuota menor pero a un plazo mayor.
De todas maneras, este punto todavía no está definido, motivo por el cual en el Ministerio de Economía prefirieron guardar silencio. Sin embargo, trascendió que el martes próximo el tema será incluido en el proyecto de compensación a los bancos que tratará la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados. Si esa comisión se pone de acuerdo y emite un despacho, el proyecto sería tratado en la sesión del 20 de agosto en la Cámara baja.
Previendo que la definición del tema tomará todavía algunas semanas, en los bancos aseguraron que no están preocupados por la anulación del CVS. Sin embargo, en una entidad de primera línea, advirtieron que “los bancos no pueden mantener esos créditos a una tasa fija sin ningún tipo de indexación”, y se mostraron confiados en que, finalmente, triunfará la alternativa de dejar libre la tasa.
Aunque a las entidades las seduce esta posibilidad, si la tasa de interés se deja libre y ésta registra un fuerte aumento, las cuotas de los créditos subirían, y aumentaría la morosidad. Para tranquilizar a sus clientes, en un banco privado explicaron que “se tomaría una tasa testigo —como la Libor—, más un interés móvil”.
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