EMBOTELLADORAS: DICTARON LA CONCILIACIÓN OBLIGATORIA
El Ministerio de Trabajo decretó anoche la conciliación obligatoria en el conflicto entre el Sindicato de Camioneros y las embotelladoras de gaseosas, cervezas y aguas minerales. La medida, dispuesta tras una reunión de más de cuatro horas, fue acatada por el gremio que conducen Hugo Moyano y su hijo Pablo: hacia las 20, comenzó la desconcentración frente a las principales plantas.
Sin embargo, el conflicto continuará puertas adentro, durante las tres semanas de la tregua. En las asambleas que se realizaron anoche, se resolvió que el trabajo se reanudará a reglamento, sin horas extra. “Vamos a trabajar ocho horas, sin apuro”, planteó Alberto Francese, secretario del gremio, frente a 400 camioneros acampados frente a la embotelladora Femsa, en Pompeya.
La avenida Amancio Alcorta permanecía semibloqueda por los camiones, pero ya no había fogatas ni chorizos, a pesar de
que el viento apretaba. Al caer la tarde, ya todos sabían que Hugo Moyano había aceptado la conciliación.
Femsa es la principal embotelladora de Coca Cola en el país y su planta se transformó en el centro de la protesta, que duró 34 horas. También afectó a las cerveceras Quilmes y Brahma, y las embotelladoras Baesa (Pepsi), varias de Coca Cola y las de aguas Villavicencio y Villa del Sur. El titular de la Cámara Cervecera, Fernando Lascano, dijo que fue afectada 80% de la producción.
De la reunión en Trabajo, durante más de cuatro horas, participaron Moyano y su abogado, Juan Rinaldi. La oferta de los empresarios fue elaborada por el abogado Daniel Funes de Rioja. Los camioneros no trabajan directamente para las fábricas, sino para 17 contratistas, que agrupan a cientos de fleteros.
El reclamo del sindicato es de 800 pesos adicionales para los choferes y de $ 500 para los ayudantes. La contraoferta de los empresarios fue un aumento de $ 300, sobre el salario medio bruto de 2.300 pesos que hoy —aseguran— cobran los camioneros del sector. “Es un 14% de ajuste”, señaló un alto ejecutivo de una empresa cervecera.
El Ministerio de Trabajo habría aceptado, en medio de la negociación de ayer, que esos $ 300 fueran no remunerativos, para que llegaran en su totalidad al bolsillo de los trabajadores. “De todas maneras, al ser un acuerdo que abarca a empresas muy diferentes, cada una iba a poder aplicar ese monto a diferentes rubros, sean adicionales, tickets, sueldo básico, etc”.
Los empresarios aseguraron que desde la devaluación los salarios de los camioneros, de aceptar la propuesta patronal, habrían acumulado un alza de 112%, contra una inflación de 68,8% en el mismo período. “Pero ellos reclaman más, un 180%”, dijeron.
—¿Existe la posibilidad de que acepten el reclamo de los gremios?
—Sería irresponsable de nuestra parte, no estamos en condiciones de aceptar ese planteo por el impacto que tendría en las compañías.
—Y si el aumento fuera del 14%, como están proponiendo, ¿qué impacto tendría en los precios de los productos?
—Aún es temprano para evaluarlo, porque el impacto en los costos puede extenderse en forma de cascada.
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