EMERGENCIA EN EUROPA POR LA OLA DE FRÍO POLAR
Temperaturas glaciales, nieve en sitios donde no se veía desde hace décadas, decenas de muertos. Como el resto de Europa, golpeada por una ola de frío polar récord, Italia se aprestaba ayer a recibir el año nuevo en plena emergencia, con previsiones meteorológicas nada alentadoras, que indicaban temperaturas aún más bajas.
Y el panorama podría ser aún peor a raíz del conflicto entre Ucrania y Rusia por el gas. Actualmente, Kiev negocia el precio de ese recurso que le provee Moscú, que amenaza cortar el suministro si Ucrania no acepta pagar el fluido a valores internacionales. El eventual cierre del gasoducto ruso podría generar una grave crisis en Europa occidental en momentos en que más necesita del gas.
Si bien ayer en Roma, sacudida por fuertes lluvias desde la Navidad, finalmente salió el sol, el inusual frío cosechó una nueva víctima entre los sin techo: un hombre, de entre 45 y 50 años fue hallado muerto por la mañana adentro de su auto, estacionado cerca de la estación Tiburtina. Anteayer, un joven de 22 años también había sido encontrado sin vida en un depósito de la estación Termini, donde dormía.
“No podemos obligar a los desamparados a ir a los centros de asistencias previstos en los planes contra el frío”, lamentó el alcalde de esta ciudad, Walter Veltroni, que aseguró que este año hay 5000 camas a disposición de los sin techo.
Mientras en Roma las señoras debieron apelar hasta a los tapados de piel para hacer frente a las bajas temperaturas, en las afueras de la ciudad la gente se quejaba de los efectos colaterales de la ola polar. Retrasos de trenes, autobuses y vuelos, calles heladas y neblina, que alteran aún más el caos vehicular, provocando accidentes, y el aislamiento -por rutas intransitables- de varios poblados del valle del río Aniene, donde ni siquiera pudieron llegar los autobuses públicos.
Nieve cerca del mar
Si anteayer un manto de nieve inusual recubrió la bellísima Florencia, donde no se registraba tal fenómeno desde 1985, ayer fue el turno de Nápoles. Sobre las colinas que rodean la ciudad del mar, la pizza y Maradona, los napolitanos pudieron ver el insólito espectáculo de calles tapizadas de blanco. Grandes nevadas castigaban también todas las zonas altas de la península, donde se registraron temperaturas polares, con casos extremos como los 25 grados bajo cero en el Alto Adige, al noreste.
En el resto de Europa, amén de autopistas, aeropuertos, líneas ferroviarias y rutas bloqueados, o con grandes retrasos -un problema para quienes se trasladan para el Año Nuevo-, seguían sumándose las víctimas mortales: el último balance de muertos trepó a 36. En Gran Bretaña, un hombre de unos 40 años fue hallado congelado en las escaleras de la municipalidad de West Bromwich (centro), y en Polonia 22 personas murieron en los últimos días, según la policía.
Mientras en Croacia, donde en algunas regiones montañosas la nieve alcanzó los 2 metros de altura, una mujer de 91 años murió de frío delante de su domicilio en Zadar (sur), Suiza vivió la noche más fría del invierno, con -35°C en La Brevine, en el cantón de Neuchatel (oeste), donde los habitantes comienzan a sufrir de la escasez de agua. En Holanda, donde el tráfico ferroviario fue limitado, la oficina meteorológica anunció “condiciones invernales extremas”, así como en Bélgica y Austria. Algo similar ocurría en Eslovaquia y en Hungría.
En Francia, el frío provocó dos muertos en los últimos días, gran parte del país siguió sufriendo nevadas y lluvias heladas, por lo que las autoridades llamaron a los automovilistas a no salir. La nieve incluso obligó al cierre a partir de las 13 de la Torre Eiffel a raíz del hielo que se fue acumulando en el monumento-símbolo de la capital francesa. La torre debería reabrirse al público hoy, y se informó que los responsables de su mantenimiento no podían utilizar ni sal ni arena para eliminar el hielo, porque podrían corroer la estructura de hierro.
En España, por último, las tormentas provocaron el cierre de cuatro pasos de montaña al norte del país y retrasos debido al hielo.
Mientras tanto, la atención de Europa también se centra en la crisis entre Ucrania y Rusia. Mañana vence un ultimátum para que Kiev acepte las exigencias de Moscú. El conflicto se desató cuando Rusia decidió dejar de proveer a Ucrania el gas a los precios de la ex Unión Soviética. En ese sentido, Polonia expresó anoche su temor, ya que el 90% de su importación de gas proviene del Este.
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