“Emilio Balcarce fue un quiebre para mi música”
Ramiro Gallo es uno de los compositores e instrumentistas más exquisitos que dio la música popular argentina en los últimos 30 años. Este inquieto violinista fue uno de los creadores del sello discográfico Shagrada Medra, fue arreglador de la orquesta “El Arranque”, compuso a pedido de Winston Marsalis la maravillosa “Suite borgeana” y es por estos días, uno de los principales animadores de la escena tanguera en Buenos Aires.
A finales del año pasado, el sello discográfico EPSA le editó el disco “Arte Popular”. Esta es su primera obra concebida para orquesta típica, en la que interpreta piezas musicales instrumentales y cantadas, todas de su autoría. Participan en calidad de invitados, los maestros Leopoldo Federico y Víctor Lavallén, y los cantores Ariel Ardit y Lidia Borda.
_ ¿Cómo fue el proceso creativo del disco “Arte Popular”?
_Todo empezó en el 2006. La idea de armar una orquesta típica nació aquel año, en el Festival de Tango de Buenos Aires, en el marco de un taller que hicimos seis compositores. Estos seis músicos teníamos que componer una obra que se debía estrenar en el Festival de Tango. Este taller fue coordinado por Gustavo Beytelmann. Él nos propuso que reflexionemos sobre el género pero apartándonos de nuestra realidad profesional. Yo por aquel momento ya tenía mi quinteto, por lo tanto tenía que apartarme de la composición de una obra para ese tipo de formación musical.
_ ¿Te resultó fácil apartarse de tu realidad musical?
_Fue un poco difícil. Si bien, yo tengo el oficio de componer, siempre tengo prefijado parámetros de tiempo y de formación. Y en esta oportunidad yo tenía que escribir una obra sin parámetros y con distinta características a los de mis trabajos anteriores. Por lo tanto, el espectro era muy amplio. Este ejercicio me hizo reflexionar mucho y obtener algunas conclusiones muy interesantes. Por ejemplo, en cuanto al género, pude llegar a la conclusión de que el tango es una combinación de ritmo y expresión, y también, comprendí que la materia sonora del tango es la orquesta típica. Y una de las consecuencias de estas reflexiones fue el armado de una orquesta típica (la arquetípica).
_Me imagino que mucho tuvo que ver con “Arte popular” tu relación musical con el maestro Emilio Balcarce.
_ Sí, absolutamente. Yo aprendí muchísimo con él y con todos los viejos maestros que estaban en la orquesta escuela. Les recuerdo que yo estuve 9 años trabajando en la orquesta escuela con Emilio Balcarce y Néstor Marconi. Mi trabajo junto a Emilio Balcarce significó un quiebre en mi relación con el tango y con la música en general.
_ ¿Podrías contarnos cómo fue él vínculo humano y musical con Emilio Balcarce?
_Cómo todos saben, Emilio falleció hace algunos días. Nosotros siempre nos preguntábamos qué íbamos a hacer cuando él no este. Su personalidad era tan particular que no nos imaginábamos un escenario sin Emilio. Paulatinamente se están yendo estos referentes tan importantes del género. Emilio Balcarce era un gran músico y una persona muy sensible y humilde. Yo no se si el se daba cuenta de la dimensión de su aporte para el género. Recordemos que él fue el único arreglador que tuvo la orquesta de Pugliese durante 10 años (entre el 1949 y el 1959). Él también armó la orquesta de Marino solista y de Castillo solista. Es más, a pesar de esta maravillosa carrera musical, él solía tener sanas dudas sobre su trabajo musical. Él siempre consultaba a los demás sobre sus creaciones y siempre se estaba cuestionando sobre su trabajo. Él hacía de la duda un camino de búsqueda. Uno puede analizar sus temas y se dará cuenta que ninguna de sus creaciones suena igual. Él siempre rompía le molde. Y a su capacidad como músico le sumaba la calidez de su persona. Él fue un compañero de trabajo increíble. Y por supuesto, era un narrador cautivante. Uno se podía quedar varias horas escuchando sus anécdotas. Realmente, era un tipo maravilloso. Yo tuve la suerte de estar mucho tiempo con él y de absorber algunas cosas de su personalidad.
_Volviendo al disco “Arte popular”, queremos saber cómo se dio la participación del maestro Leopoldo Federico en uno de los temas.
_Yo quería invitar a algunos maestros para construir el famoso puente generacional. El tango nos atraviesa, viene del pasado, continúa en el presente y nos espera en el futuro. Para mí, era significativo incluir a algunos maestros para concretar esta idea del género. Lo invité a Leopoldo Federico y ni bien me dio el sí me di cuenta que no tenía solo que invitarlo a tocar sino que además, debía escribirle un tema y dedicárselo. Así nació el tema con el que abrimos el disco. También, hay otro invitado ilustre y virtuoso como Víctor Lavallen (un bandoneonísta que integró la orquesta de Pugliese). Y los otros invitados son los cantantes Ariel Ardit y Lidia Borda.
_ Otra particularidad del disco es que Ariel Ardit y Lidia Borda cantan temas compuestos en letra y música por vos.
_ Estos temas son unos intentos míos de acercarme a la composición letrística. Es una veta que me interesaría profundizar. No es la primera vez que lo hago, les recuerdo que en el disco “Espejada” Pedro Aznar canta un tema mío y en el disco “Raras partituras”, Lidia Borda interpreta otra letra mía. Aquellos dos temas, eran con aires camperos. A mí me resulta más fácil este tipo de temas. Pero ahora, me largué a componer letras de tango
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