EMILIO BOTIN, EL PRESIDENTE DE SANTANDER DE ESPAÑA, SERÁ JUZGADO POR 38 PRESUNTOS DELITOS FISCALES.
El empresario, de 68 años, se sentará al banquillo de los acusados junto con tres ex directivos del SCH como autores de cooperación necesaria en 38 casos relacionados con la comercialización de “cesiones de crédito de nula propiedad correspondientes al ejercicio fiscal de 1989”.
Las “cesiones de crédito” eran una modalidad de inversión por la cual el banco traspasaba a una tercera persona el riesgo de un crédito contraído con una empresa, sin que se practicaran, en la mayoría de los casos, retenciones a los rendimientos.
Este tipo de contratos comercializados por el grupo Santander entre los años 1987 y 1991 permitió a los clientes evitar el pago de impuestos al fisco, que suponían entre el 20 y el 25 por ciento del capital depositado.
En una primera reacción, el SCH, principal accionista en la Argentina del Banco Río, se mostró convencido de “la absoluta legalidad de todas sus actuaciones en los hechos investigados”.
“Por consiguiente, tiene el pleno convencimiento de que finalmente se archivará en su totalidad esta causa, lo que se propone defender en todas las instancias que procedan”, agregó la entidad en un comunicado.
En un primer momento, la jueza de la Audiencia Nacional Teresa Palacios había imputado a Botín de 138 delitos fiscales y otros tantos de falsedad documental, pero éstos quedaron reducidos a 38 casos cada uno, ya que la Sala en lo Penal tuvo en cuenta los recursos interpuestos por el fiscal y los encausados.
Al definir las causas por las que Botín será juzgado, los magistrados argumentaron que el titular del SCH, así como los demás imputados, cooperaron en la comisión de delitos al entregar al Ministerio de Hacienda español “información inveraz sobre los verdaderos inversores que adquirieron estos productos opacos al fisco, pese a que conocían perfectamente” sus identidades. Por “productos opacos”, los jueces entendieron a las cesiones de crédito y también las llamadas “primas únicas”.
El fin de semana pasado, Botín anunció que el SCH obtendrá este año ganancias récord por 2.500 millones de euros (casi 2.900 millones de dólares), un 11 por ciento más que en el ejercicio anterior.
El banco consiguió su anterior mejor resultado en 2001, al obtener un beneficio neto de 2.486 millones de euros, que se vio rebajado en 2002 un diez por ciento, hasta los 2.247 millones, debido fundamentalmente a la depreciación de las divisas latinoamericanas.
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