EMILY, CON MENOR FUERZA, PROVOCÓ INUNDACIONES EN MÉXICO
Un deblitado huracán Emily causó inundaciones en la tercera mayor ciudad de México, tras haber arrancado tejados de casas y líneas eléctricas, derribar árboles y forzar a masivas evacuaciones en la costa nordeste del país.
Tras haber tocado tierra en las primeras horas de ayer, Emily avanzó tierra adentro con torrenciales aguaceros y fuertes vientos que destruyeron caminos y causaron inundaciones en Monterrey.
Las autoridades cancelaron decenas de vuelos en el aeropuerto internacional de esa ciudad y establecieron albergues.
Sin embargo, aparentemente la tormenta no dejó víctimas ni una gran cantidad de heridos en el noreste de México.
El ojo de la tormenta, con rachas de viento de hasta 200 kilómetros por hora (125 millas por hora), llegó a tierra la madrugada del miércoles cerca de San Fernando, a unos 120 kilómetros (75 millas) al sur de la frontera entre México y Estados Unidos. Los vientos de Emily y las lluvias torrenciales abatieron los cables del tendido eléctrico, arrancaron tejados de metal y destrozaron las vidrieras de los escaparates.
Los vientos destruyeron casas y las lluvias inundaron los campos e hicieron que la carretera se viera como un dique a lo largo del mar.
Afuera de la población, tres silos de metal corrugado se derrumbaron y quedaron esparcidos en el piso junto a otro que fue destruido por el huracán Gilberto, que devastó el área en 1988.
Una de las zonas más afectadas fue la población cercana de pescadores de Carbonera, donde muchas personas, que fueron evacuadas del lugar, regresaron para encontrar sus hogares destruidos.
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