EMPLAZAN A LA COLUMNA DE LAS PETACAS PARA SACAR CONTAMINANTES DEL PUEBLO
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) emplazaron al jefe comunal, Miguel Angel Battistelli, para que elabore un plan de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con la tarea agropecuaria y el uso de agroquímicos.
En una carta documento enviada ayer a la comuna, los vecinos indicaron que en el pueblo “existen amplias y generalizadas violaciones a la ley nacional de residuos peligrosos 24.051 y a otras normas nacionales y provinciales, con el caso extremo del uso de menores como bandera, para marcar el área alcanzada por los agroquímicos en los sembrados.
Entre otras infracciones, que calificaron como “riesgosas para la salud”, destacaron el descarte de envases de plaguicidas en el basurero municipal y la quema de esos recipientes “en forma continua, lo que pone en grave peligro el ambiente y la salud de las personas”. También mencionaron el funcionamiento de depósitos de cereales cuyas operaciones de secado diseminan partículas contaminadas. Además destacaron la “continua operación de máquinas mosquito y aviones fumigadores en los bordes de la planta urbana y sobre la misma, lo que provoca la contaminación de personas y bienes y podría estar afectando su salud, en especial la de los niños”.
Los ambientalistas denunciaron en la misiva, la utilización de menores como “bandera”, quienes se paran en el campo para marcar el límite alcanzado por la nube de químicos e indican dónde debe pasar el vehículo aspersor, y por ello pidieron la intervención comunal “para erradicar el uso de menores en las operaciones de máquinas mosquito y aviones sin equipo de GPS y en otras funciones de aplicación de plaguicidas”.
Los Autoconvocados y la Funam instaron a Battistelli para que “en 30 días corridos elabore un plan de erradicación de todas las actividades contaminantes relevadas y defina una franja de protección de 1.000 metros alrededor del pueblo para que no puedan usarse plaguicidas de ningún tipo”. El pedido exige que se incluya en el programa comunal, la prohibición de estacionamiento, circulación y limpieza de máquinas mosquitos en el pueblo, la quema de residuos dentro del basural —que deberá ser transformado en un relleno sanitario previa puesta en marcha de un sistema de reciclaje domiciliario— y la instalación de nuevos depósitos de plaguicidas y un plan de erradicación paulatina de los existentes. Además, se pidió que se impida la construcción de nuevos depósitos de granos y secaderos en el pueblo. De prosperar la idea de los vecinos, las actividades de localización prohibida deberán estar a una distancia mínima de 500 metros del borde externo de Las Petacas y respetarse con el paso de los años cuando crezca el pueblo.
Los vecinos pidieron que el gobierno comunal haga un estudio epidemiológico para determinar “la morbilidad y la mortalidad, así como análisis de sangre de adultos y niños para la detección de plaguicidas”. También exigieron “que la comuna se abstenga de usar plaguicidas y se estudien los sistemas de provisión de agua y de tanques domiciliarios y reservorios de gran porte, incluidos los sistemas de aljibe, para identificar posible contaminación por plaguicidas y otros contaminantes”.
Aclararon los vecinos que se reservan el derecho de presentar “una denuncia penal por incumplimiento de deberes de funcionario público, abuso de autoridad y eventualmente por envenenamiento de aguas, así como de iniciar acciones civiles resarcitorias por daños a la salud y a los bienes de las personas”.
Cuestiones ambientales
El presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), Raúl Montenegro, se presentó como perito técnico en cuestiones ambientales de la Agrupación de Vecinos Autoconvocados. Montenegro es profesor titular de Biología Evolutiva Humana en la Universidad Nacional de Córdoba y fue destacado con el Premio Nobel Alternativo 2004 por su labor en defensa del medio ambiente. La Funam trabajará como organización asociada a los vecinos autoconvocados.
Montenegro indicó que los plaguicidas no actúan sólo en base a la dosis letal 50 (DL50), que es el criterio usado por agricultores y aplicadores para evitar intoxicaciones agudas “sino que también lo hacen a bajas dosis generando exposiciones crónicas de devastadores efectos sobre la salud”. Dijo que entre otras consecuencias que no suelen considerarse “figura la disrupción endocrina provocada por los plaguicidas glifosato, 2-4D y endosulfán y los coadyuvantes nonil fenol y nonil fenol etoxilado, que pueden alterar el balance hormonal de niños y adultos y disparar múltiples enfermedades, entre otras cáncer. Otro efecto de las bajas dosis es la afectación del sistema inmunológico, lo que reduce la resistencia del organismo de las personas a las infecciones por virus y bacterias”.
Asimismo consideró que en Las Petacas y en sus alrededores “se está contaminando en forma crónica a la comunidad con plaguicidas y derivados, especialmente a los niños. Indicó que los casos de alergias, cáncer y otras enfermedades es preocupante, y que la caótica situación ambiental como la elevada morbilidad exigen una inmediata acción de la comuna”.
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