Empresarios forman una nueva central para respaldar al Gobierno
El presidente Néstor Kirchner recibió hoy el respaldo de los miembros de la flamante Coordinadora Interempresarial Argentina (COINAR), que nuclea a entidades agrarias, industriales, bancos públicos y privados, transportistas y comerciantes de distintas áreas, vinculados al mercado interno y en su mayoría perjudicados durante los últimos años de la convertibilidad. Entre otros, participaron del encuentro con Kirchner los presidentes de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi; de la Asociación de Bancos Públicos y Privados (ABAPPRA), Carlos Heller; de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA), Manfredo Arheit; y de la Confederación Argentina de Transporte Automotor de Cargas (CATAC), Rubén Agugliaro. Además, estuvieron Miguel Faraoni (Cámara de la Industria del Juguete), Francisco Dos Reis (APYME), Carlos Muia (Unión Industrial de Catamarca), Emilio Kats (Cámara Argentina de la Indumentaria), Carlos Bueno (Cámara de la Industria del Calzado) y Anselmo Morvillo (Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines). Kirchner recibió a los empresarios en su despacho, acompañado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Planificación, Julio De Vido. Fernández calificó la reunión como "franca, fructífera y sincera" y, tras señalar que los visitantes plantearon sus preocupaciones y necesidades, informó sobre los puntos de acuerdo que resaltaron de la política oficial. Buzzi explicó, en conferencia de prensa, que la constitución de la COINAR tiene como objetivo "incidir, proponer y también criticar, aspectos que tengan que ver con los lineamientos económicos en la idea de aportar a un proyecto nacional".En tal sentido, señaló que "expresamos preocupaciones, nos llevamos satisfacciones, y se inicia un trabajo de producción nacional que no fuga ganancias al exterior porque quiere un país grande para todos los argentinos y no para unos pocos". La de hoy fue una de las primeras audiencias que Kirchner concede a empresarios en la Casa Rosada y constituyó una fuerte señal hacia las asociaciones tradicionales de hombres de negocios, que en muchos casos no fueron recibidas aún. Hasta ahora, el presidente delegó en De Vido la tarea de vincularse con el empresariado tanto industrial como de servicios y centralizó en Lavagna los contactos con los banqueros. Pero más allá del gesto político de hoy, y de la reticencia de Kirchner a recibir empresarios en la Casa Rosada, tanto en los despachos cercanos al Salón Blanco como en el Palacio de Hacienda miran con desconfianza a algunos dirigentes, a los que acusan de haber impulsado la candidatura de Carlos Menem en las últimas elecciones. Para reforzar sus coincidencias, los dirigentes de COINAR entregaron hoy a Kirchner un documento, en el que proponen que el Estado regule los servicios públicos privatizados estableciendo las tarifas de acuerdo a los índices de rentabilidad y defienden la ejecución de políticas "para integrar y federalizar la Nación".Sobre el sector financiero, el documento recomienda una nueva legislación que defina a la actividad bancaria como un servicio público y fomente el desarrollo de la banca nacional, en particular de la pública y cooperativa, buscando también darle mayor asistencia a las pymes, a través de una revisión y modificación de las normas que regulan las políticas crediticias.En la política tributaria, el COINAR sostiene la necesidad de modificar el sistema vigente, de manera de "tornarlo progresivo, justo y equitativo".
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