EMPRESARIOS REDOBLAN LA PRESIÓN PARA APURAR LA AUTOPISTA A CÓRDOBA
El avance de las obras de la autopista Rosario-Córdoba es un objetivo clave para este año. Así lo plantearon los empresarios nucleados en el Grupo Trascender y el propio intendente Miguel Lifschitz, quienes ayer se reunieron en un desayuno de trabajo.
El reclamo promete no quedar en los límites de la ciudad porque los hombres de negocios ya trabajan en la organización de una caravana que convocará a empresarios rosarinos y cordobeses a unir las dos ciudades para exigir al gobierno nacional que acelere los plazos de la obra. Entre los fundamentos del pedido, recordaron que “en la ruta 9 muere una persona cada cinco días por los accidentes que se producen”.
“Este es un grito diciendo que queremos la autopista”, indicó el empresario Luis Nazer; mientras que el intendente ya adelantó su participación en la convocatoria y señaló que “hay que llevar adelante todas las acciones necesarias para acelerar los plazos de esta obra imprescindible para la región”.
El encuentro entre los empresarios y el intendente se dio en el marco de un desayuno de trabajo donde Miguel Angel Lagrutta, socio de la confitería Nuria, se hizo cargo formalmente de la presidencia de Trascender para este año. Fue justamente el flamante titular del grupo el primero en lanzar el reclamo. “Es una vergüenza que la autopista todavía no esté terminada y vamos a ponernos a la cabeza de este pedido”, dijo.
El reclamo de esta obra tiene dos décadas y los retrasos en la construcción desde que se puso en marcha parecen ser una constante. Cuando se licitaron los trabajos en 1992 la adjudicataria Covicentro debía terminar la autopista para 2003, cuando vencía el contrato de concesión. Sin embargo, el contrato se extendió y la firma del grupo Roggio no cumplió: hizo la autopista hasta Carcarañá cuando debía llegar hasta Cañada de Gómez y terminó la obra un año después del plazo estipulado.
Incluso un informe elaborado para la Defensoría del Pueblo de Córdoba por dos especialistas en obras viales da cuenta de que los costos producidos por los accidentes que se hubieran evitado con la autopista en los últimos 20 años son de 300 millones de pesos, a los que se suman otros tantos millones invertidos en gastos operativos y de mantenimiento de la ruta.
Ahora, el gobierno nacional firmó un decreto que garantiza 615 millones de pesos hasta 2007 para terminar los trabajos, e incorporó al presupuesto de este año dos partidas que suman 139 millones de pesos.
Pero los empresarios locales no quieren quedarse sólo con las promesas y por eso planean movilizarse y presionar en el gobierno nacional. “Cuando preguntás qué pasa, siempre chocás con las mismas respuestas y la realidad es que la autopista no avanza. Entonces, hay que presionar sobre el ministro de Planificación Federal, (Julio) De Vido, sobre los legisladores nacionales por Santa Fe y en la opinión pública para que todos tomen conciencia de la necesidad de esta obra”, indicó Carlos Cristini, miembro del grupo.
Incluso, para el titular de Trascender, Rosario y Córdoba deberán enfrentarse a los intereses de quienes prefieren que la obra no avance. “Este es un eje regional muy importante y hay sectores a quienes no les interesa que siga creciendo”, señaló Lagrutta.
En caravana
Además de los reclamos a los legisladores y al gobierno nacional, los empresarios ya están trabajando en la organización de una caravana que unirá durante la primera quincena de junio Rosario y Córdoba, como forma de llevar adelante el reclamo.
La idea del grupo, según detalló Luis Nazer, es que los empresarios y las autoridades de Rosario salgan hacia Bell Ville, y que lo mismo hagan sus pares de Córdoba. Así, empresarios y autoridades tanto de Rosario como de la Docta se unirán a mitad de camino.
“Esta será la actividad central del año”, adelantó Nazer, quien aseguró también que “esa será una forma de demostrar una vez que más que la ruta 9 en las condiciones que está no cumple con su objetivo porque allí cada cinco días muere una persona en accidentes de tránsito”.
En ese sentido, los empresarios también destacaron que por día circulan por la ruta 9 entre 4 mil y 5 mil autos. “Hoy para hacer cualquier movimiento a Córdoba la gente depende de más de seis horas de traslado”, indicó Cristini.
El intendente rápidamente se sumó a la propuesta y dijo que “desde luego” encabezará la marcha de los empresarios. “Es una buena iniciativa que hay que seguir trabajando para lograr también la adhesión de empresarios y autoridades cordobesas”, consideró Lifschitz, quien una vez más señaló: “Hay que trabajar para acelerar los plazos porque más allá de la voluntad de la Nación de concretar la obra, siempre parece que los tiempos de la burocracia no son los de la sociedad”.
Quien enseguida se sumó a la propuesta fue el presidente del Foro Regional Rosario, Roberto Paladini. El empresario local aseguró que “es una vergüenza que todavía Rosario esté esperando esta obra” y también señaló: ” Todo está muy demorado todavía porque desde la Nación hay muchos anuncios que no siempre se concretan”.
Pero el reclamo de Paladini también apuntó al gobierno provincial. “La provincia tiene que involucrarse más y con aportes concretos porque también tiene un grado de responsabilidad -indicó el empresario-. Así como el gobierno de la provincia de Córdoba ya se comprometió a construir el tramo Pilar-Villa María, Santa Fe debería mostrar más interés y hacer su aporte”.
Con eso, según Paladini, “la autopista se podría terminar antes de 2007”, y agregó: “Es una vergüenza tener que esperar hasta esa fecha cuando ya tendría que haber estado terminada durante el año pasado”.
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