EN 15 AÑOS LOS BONISTAS PODRÍAN RECUPERAR LA PLATA
El ministro Roberto Lavagna aseguró ayer que los acreedores que opten por los bonos ligados al crecimiento de la economía recuperarán en 15 años el dinero invertido en los títulos que hoy están en default.
Ayer el diario italiano Corriere della Sera publicó una entrevista en la que el ministro se dedica a “vender” los bonos que pagarán un mayor rendimiento si el Producto Bruto Interno del país crece.
Como el Gobierno se mantiene firme en la quita del 75%, Lavagna busca seducir a los acreedores con esta opción. “Queremos incluir y dividir los beneficios de nuestra recuperación con los ahorristas”, sostuvo en la entrevista. Explicó que “15 años de crecimiento de la economía podrían sumar una significativa recuperación” de lo invertido.
Según las proyecciones del Palacio de Hacienda, si Argentina crece a un ritmo sostenido del 4% anual, en 15 años podría duplicar su PBI, que hoy es de 375.000 millones de pesos. Pero hasta ahora, Economía no hizo públicas las estimaciones que Lavagna maneja y que le permiten calcular que el bono atado al PBI permitirá recuperar la inversión en el 2019.
Según el economista Carlos Pérez, de la Fundación Capital, “tal vez los acreedores recuperen el valor nominal de su inversión, pero en términos de valor neto alguna quita van a tener. De todos modos me parece excelente que Lavagna siga promoviendo esta opción. Es una forma de no asumir el costo político de modificar la quita del 75% y, al mismo tiempo, mejorar el valor presente de la oferta”.
Desde la Fundación Mediterránea, Jorge Vasconcelos coincidió con el planteo de que esta opción de bonos atados al PBI “probablemente sea una forma de mejorar la oferta sin salirse de la propuesta original”. Pero considera que el Gobierno “no debería convertir este opción en el centro de la propuesta ya que este bono es un instrumento novedoso y desconocido para inversores poco sofisticados como los bonistas italianos y japoneses”.
Los pronósticos del ministro tuvieron amplia difusión ayer, justo cuando comenzó a rumorearse en la city que Lavagna había sufrido un infarto. El Ministerio de Economía salió rápidamente a desmentirlo, pero no pudo evitar que la Bolsa se sacudiera (ver página 16).
En la entrevista Lavagna volvió a cargar contra el establishment. “Yo sería el primero, si pudiera, en ofrecer un reembolso diferencial” para los pequeños ahorristas, “pero el problema es que las normas internacionales no lo consienten”. “El Grupo de los 7 (los países más ricos) y el FMI, ellos sí, podrían estudiar una propuesta para diferenciar a los pequeños de los grandes acreedores”, deslizó. Y disparó que habría que analizar la responsabilidad de los bancos europeos y asiáticos que seguían vendiendo bonos argentinos a los ahorristas aun cuando el default era inminente. Lavagna pidió comprensión a Italia al considerar que la Argentina “hizo mucho por los italianos en el pasado”.
Este contenido no está abierto a comentarios

