EN 2004 HUBO MÁS DE 100 ROBOS A ESCUELAS
Las reiteradas denuncias por robos, hurtos, daños, incendio y otros tipos de delitos cometidos contra las escuelas de Santa Fe y zona son una constante desde un tiempo a esta parte. Las estadísticas datan de un año y diez meses atrás y dan cuenta sólo de aquellos casos en que no existen personas detenidas ni denunciadas. En la órbita de la Unidad Regional I de policía se hace un reclamo cada dos días y medio; y la zona de influencia -además de la ciudad capital- está comprendida por Santo Tomé, Recreo, Monte Vera, Laguna Paiva, Llambí Campbell, Sauce Viejo y San José del Rincón.
Oficina NN
La Oficina Judicial de Causas con Imputados no Individualizados, a cargo de la fiscal María del Carmen Bertone, realiza un relevamiento de hechos delictivos cometidos contra establecimientos educativos cuyos autores no son localizados.
La titular de la oficina explicó que en esa dependencia del poder judicial “se radican todas las denuncias cuyos autores se desconocen”, aunque con el paso del tiempo y a raíz de las investigaciones conjuntas con la policía “muchas se logran resolver”, ya sea encontrando el material sustraído o a los responsables.
Si bien las 136 denuncias presentadas en la Oficina de NN durante 2004 son una muestra de que las escuelas son presa fácil para los ladrones, el número no muestra otro aspecto de la cuestión. Los hechos en que se logró detener a sus autores, o en los que se identificó a los responsables en la denuncia policial, no integran la estadística trabajada. Además, y si bien son una pequeña porción de casos, puede ocurrir que algunos ilícitos no hayan sido denunciados por el escaso valor de los objetos sustraídos a pesar de que exista la responsabilidad de las autoridades de radicar denuncia.
En los barrios
Al momento de intentar marcar en el mapa de la ciudad cuáles son las zonas más conflictivas, salta a la vista que no hay un sector en particular, sino que las denuncias están diseminadas. Sin embargo el corredor noroeste, junto con los barrios Alto Verde, Santa Rosa de Lima, Centenario y el centro son los lugares en cuyas comisarías y sub comisarías se registraron diez y más hechos delictivos el año pasado.
Las afectadas no son sólo las escuelas. La lista está compuesta por jardines de infantes, comedores escolares y centros de educación física.
Ninguna institución se exime del vandalismo y se cree que en muchos casos quienes actúan son personas vinculadas a esos establecimientos. Las sospechas surgen a partir del conocimiento que los delincuentes tienen en cuanto al material existente y en el franqueo de las puertas de ingreso.
Los robos
Los objetos más buscados son los de electrónica. Sobresale el robo de computadoras, minicomponentes, televisores, radiograbadores, parlantes y ventiladores.
Es muy frecuente que se roben puertas, caños, focos, canillas, inodoros, marcos de aberturas, chapas, cables y herramientas.
Los talleres de las escuelas también son víctimas de sustracciones y vandalismo. Máquinas, motores, elementos de jardinería y huerta dejan a los alumnos de las escuelas técnicas sin herramientas para desarrollar sus actividades diarias, y cuando no los pueden llevar, los dañan para que no puedan ser utilizados.
En las escuelas de las localidades vecinas en cambio es común que se denuncie el faltante de animales que los alumnos suelen criar. El año pasado faltaron pollos y lechones de dos escuelas de pueblos vecinos.
De los comedores sustraen alimentos varios -cuando los hay- pero también se llevan ollas, coladores, vasos, platos y garrafas. Una de las denuncias hacía notar el faltante de “32 vasos de acero inoxidable”, mientras que en otra escuela dijeron que se habían llevado el freezer.
Vidrios rotos
Cuando no se trata de robos los ilícitos consisten en ocasionar daños a las instalaciones. Por lo general se trata de roturas de vidrios, aunque a veces los desmanes pueden terminar con un incendio, o un agujero de bala en una puerta. Nada se dice en los expedientes judiciales de las diarias pintadas en paredes, puertas, bancos y mobiliario en general; una forma de daño un poco más “institucionalizada”.
No todas las denuncias son de gravedad. En algunos casos la escuela se ve seriamente afectada, sobre todo cuando el material robado es de alto valor, o proviene de las estrechas arcas de las cooperadoras. Pero también hay establecimientos que denuncian hechos insólitos, como el robo de chupetines, un sello, algunas monedas, entre otras.
La determinación de darle vía legal a estos episodios son, además de una obligación, el producto de los innumerables conflictos diarios que enervan a las autoridades a punto tal que acaban denunciando hechos menores, que muchas veces involucran a la propia comunidad educativa.
La inundación
fue un factor que influyó en el crecimiento de los saqueos a escuelas. La desesperación ante la falta de recursos hizo que algunos vecinos de barrios periféricos las desvalijaran, sobre todo en aquellas que había comida y otras donaciones para distribuir. Actualmente las autoridades escolares aseguran que la situación cambió y ya no ocurre como antes.
Estadística completa
2003: en 7 meses (210 días) 81 escuelas denunciaron algún tipo de ilícito. 1 cada 2,6 días.
2004: fueron 136 establecimientos educativos los que sufrieron actos delictivos. 1 cada 2,7 días.
2005: el primer trimestre del año (90 días) arrojó 38 casos denunciados. 1 cada 2,4 días.
La estadística
La estadística muestra que desde junio de 2003 a marzo de 2005 (22 meses) las escuelas de jurisdicción de la URI son víctimas de ilícitos cada 2 días y medio. Sobre el mismo período el promedio arroja un saldo aproximado de 12 denuncias por mes. En total se radicaron 255 reclamos siendo el robo el más marcado.
En Santa Fe se hicieron 101 denuncias durante 2004 por ilícitos en escuelas, la cifra representa el 75 % del total. En Santo Tome 17, e igual cantidad (17) distribuidas en las localidades de Recreo, Monte Vera, Llambí Campbell, Laguna Paiva, Rincón y Sauce Viejo.
De los 136 casos registrados durante el 2004, 106 fueron por hurto y robo (78 %), 25 por daños (18,5 %) y 5 por otras causas (3,5 %).
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