EN 83 DÍAS HUBO 40 MUERTOS EN RUTAS ENTRERRIANAS
La estadística de los accidentes de tránsito en Entre Ríos provoca aturdimiento: un total de 40 personas murieron y 168 resultaron heridas -alrededor de 80 de ellas con lesiones graves- en 103 choques ocurridos en las rutas de la provincia vecina en los últimos 83 días, por lo que se calcula un promedio de una víctima fatal cada diez siniestros. En tanto, dentro de los ejidos urbanos, cinco personas perdieron la vida en choques y una en un camino vecinal en lo que va de la temporada estival. Con lo que los muertos por el tráfico son 46 en ese lapso.
La estadística proviene de datos oficiales de la División Planeamiento de la Policía de Entre Ríos. El bosquejo indica que más del 50% de los fallecidos son hombres mayores, que ostentaban una experiencia de al menos dos décadas como conductores. Desde 1996 a la fecha murieron 2.264 personas en Entre Ríos por el tránsito.
El señalamiento cobra relevancia regional en virtud del mayor uso que conductores de Rosario hacen de la red caminera entrerriana en verano y, sobre todo, a partir de la habilitación del puente a Victoria.
La peligrosa ruta nacional Nº14 -que bordea el río Uruguay y es conocida en la provincia como la “ruta de la muerte”- tiene el promedio más alto de accidentes fatales en este verano, con 15 muertos en 22 choques. Las cifras ya han superado ampliamente las estadísticas de víctimas fatales en las rutas y calles del mismo período del año 2005.
El 2006 arrancó trágicamente para los entrerrianos. En la madrugada del 1º de enero los hermanos Diego y Nazareno Busatto de 14 y 17 años perdieron la vida en la ruta Nº2 cerca de la localidad de Lucas González, tras chocar el vehículo en que viajaban contra un árbol. Sólo durante enero hubo otras 23 víctimas fatales, de las cuales 4 perecieron en el departamento Gualeguaychú, 3 en Concordia, 3 en Uruguay, 3 en Paraná, 3 en Nogoyá, 2 en Rosario del Tala, 2 en Federación y las tres restantes en Islas, Colón y Villaguay.
Pese a que cada accidente de tránsito se produce por motivos puntuales, el común denominador sigue siendo la imprudencia y la violación de las normas de tránsito por parte de los conductores. Expertos en accidentología vial afirman que el exceso de velocidad es la causa más común de choques. Sin embargo, el estado de las rutas y la deficiente señalización juegan un papel preponderante en el momento de realizar una evaluación.
Otro punto que cuestionan estos profesionales es la negligencia de los conductores y el desconocimiento de las normas de tránsito. El ejemplo más claro es la no utilización de las luces bajas para circular en rutas nacionales. Los motociclistas constituyen un importante porcentaje de víctimas fatales y se conoce que el 90 por ciento de los siniestros en los que intervienen motos sus conductores no utilizaban cascos, lo cual es obligatorio.
Por otra parte, los peritos subrayan que los vehículos que circulan en las rutas y calles de las ciudades de Entre Ríos no fueron sometidos a ningún tipo de control técnico. Desde el área de Transporte de la provincia calculan que casi 200 mil vehículos en malas condiciones recorren las calles entrerrianas, los cuales no cumplen con las medidas de seguridad exigidas. Autoridades de dicho estamento anunciaron en ese sentido que tomarán medidas preventivas, como la ampliación del número de talleres mecánicos en los que se realizan las inspecciones técnicas de vehículos particulares.
El Estado entrerriano participa activamente en cada caso, ya que los heridos en accidentes de tránsito son atendidos en los hospitales de cabecera de cada una de las ciudades de la provincia, los cuales en los últimos tres meses atendieron casi 600 accidentados, de los cuales alrededor de 440 presentaban heridas leves y el resto lesiones de gravedad. Para que los profesionales de la salud puedan arribar a un diagnóstico, un herido debe ser sometido a rayos, hemoterapia y todos los servicios necesarios de atención primaria, por lo que sólo la atención inicial de los personas con traumatismos significó para el Estado en ese período una erogación superior a los 10.000 pesos diarios.
Esta cifra se incrementa considerablemente con aquellas víctimas de accidentes de tránsito que requieren además rehabilitación y recuperación, lo cual demanda en general el empleo de insumos ortopédicos y tratamientos de hasta seis meses de internación.
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