EN ACTO AUSTERO SE INAUGURÓ EL PUENTE A VICTORIA
Sin la espectacularidad y el brillo que la culminación de la obra pública más importante del país ameritaba, pero con muestras de satisfacción y emoción, autoridades nacionales, provinciales y municipales dejaron ayer habilitado formalmente el puente Rosario-Victoria. Un modesto acto realizado sobre la cabina de peaje con corte de cinta incluido y breves discursos pronunciados en una carpa montada sobre el asfalto mismo del enlace vial fueron los únicos momentos protocolares que tuvo la histórica jornada. El intenso viento y la constante amenaza de lluvia completaron la escenografía sobre la que se montó la inauguración de la imponente estructura de casi 60 kilómetros de extensión. Atrás quedaron los cuatro años y casi ocho meses que pasaron desde aquel lejano 24 de setiembre de 1998 cuando comenzó a construirse el puente, lapso durante el cual la obra estuvo paralizada más de medio año y debieron hacerse intensas gestiones para que la conexión se culminara. De cara al futuro inmediato rosarinos y victorienses ya se entusiasman con el impacto económico, social y cultural que traerá aparejado la utilización de la vía de comunicación.
Desde temprano la ciudad se preparó para la trascendente inauguración. Ya a primera hora el extremo norte de Rosario lucía distinto: sobre el final de la avenida de circunvalación que desemboca en la flamante cabecera del puente una docena de efectivos de la Dirección de Tránsito y de Gendarmería sólo dejaban pasar a los autos oficiales y a los medios de prensa. Desde allí fueron necesarios recorrer cuatro kilómetros hasta la cabina de peaje, tramo durante el cual, a casi 60 metros de altura se podía percibir toda la majestuosidad de la obra. De espaldas a la ciudad, y mirando de reojo a las islas entrerrianas, los angostos e iluminados cuatro carriles que servirán para cruzar de provincia.
El área desde donde la empresa concesionaria Puentes del Litoral cobrará a los automovilistas el peaje fue utilizada como improvisado escenario de la inauguración del puente. Conscientes de que iban a estar viviendo y protagonizando un hecho más que trascendente para la ciudad, fueron pocos los funcionarios de la región que no dieron el presente. Pronto colmaron la carpa montada para la realización del breve acto.
“Hay que verlo para creerlo. Realmente es una obra excepcional que pasará a la historia de la provincia de Santa Fe y obviamente de Rosario. Esto es una bocanada de aire fresco para templar los ánimos y para seguir adelante”, fueron las primeras palabras que dijo al bajar del helicóptero el gobernador Carlos Reutemann. Minutos después llegó, el jefe de Gabinete Alfredo Atanasof. El presidente Eduardo Duhalde cumplió su palabra de no participar de la inauguración del puente en momentos en que gran parte de los santafesinos padece los efectos desvastadores del avance de las aguas.
Ya en la carpa el arzobispo de Rosario, Eduardo Mirás bendijo el puente sobre un palco colmado. Además de Reutemann y Atanasof se encontraban allí el gobernador entrerriano Sergio Montiel, el intendente Hermes Binner, el de Victoria Jorge Valverde, funcionarios nacionales de Obras Públicas, y los diputados reutemistas Alberto Hammerly y Oscar Lamberto. Abajo miraban mascullando bronca, mezclados entre concejales y funcionarios de segunda línea, otras espadas del Lole que supieron batallar por ver el puente terminado: Jorge Obeid y Héctor Cavallero.
Luego llegaron los discursos. “Esta es una obra verdaderamente muy importante que concreta un viejo anhelo de entrerrianos y santafesinos y más allá de la importancia que tiene desde el punto de vista regional seguramente será muy importante para convertirse en una conexión física y en un verdadero corredor bioceánico entre los puertos de Brasil y de Chile. Además de lo comercial servirá para estrechar lazos culturales y sociales entre ambos pueblos. Quienes integramos el gobierno nacional estamos felices de haber podido contribuir de alguna manera a la finalización de esta obra”, señaló Atanasof.
“Pocas veces en mi vida vi caras tan felices”, dijo Reutemann quien recordó a todas las personas que “pusieron su grano de arena para que este sueño hoy sea una realidad”. Montiel resaltó la importancia de la conexión vial pero reconoció que “Entre Ríos no está preparada para recibir el impacto que la inauguración del puente reclama”, tras lo cual repasó las obras que necesitaba la región.
El reloj marcaba las 11.45 cuando los fotógrafos captaron con su lente el momento histórico: el corte de la cinta con los colores de la bandera nacional que dejó formalmente habilitado el puente.
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