EN ALTO VERDE DICEN QUE DARÍO NO MURIÓ AHORCADO
La muerte de Darío Rodríguez generó la reacción de la barriada de Alto Verde, que en gran número se convocó frente a la casa donde funciona la sub comisaría 5ta, en la manzana 1. Los familiares no creen que se haya suicidado y responsabilizan a la guardia que ingresó esa mañana.
El hecho ocurrió después de las 9 del sábado y antes del mediodía, pero la noticia tomó estado público ayer. Ni siquiera los familiares fueron notificados inmediatamente, sino después de varias horas de hallado el cadáver.
El parte oficial de la Unidad Regional I decía que “un hombre de 40 años, domiciliado en la manzana 13 del distrito Alto Verde, fue hallado sin vida pasadas las 13 horas en su celda”, el sábado.
Mientras la policía asevera que “el cuerpo presentaba signos de ahorcamiento”, los familiares y amigos de Rodríguez opinan todo lo contrario. Para ellos el cuerpo estaba intacto.
El jefe de la URI, Juan Hek, presenció el momento en que descolgaron el cadáver de la puerta de hierro que aislaba al hombre. También hubo personal médico, peritos y el juez de instrucción de la 8a. Nominación, Jorge Patrizi.
El cadáver fue trasladado a la morgue Judicial, en el Cementerio Municipal, y a última hora del lunes ya se conocía el resultado de la autopsia, aunque no trascendieron detalles.
“LO MATARON”
Irma Santa Cruz denunció que a su hijo “lo mataron en la comisaría. No tenía síntomas de ahorcamiento en la cara, no tenía golpes, ni estaba morado”, detalló. “Esta marcha es para pedir justicia por mi hermano”, dijo Andrés Rodríguez, que es presidente de la Vecinal La Vuelta del Paraguayo.
Cuando llegaron a hacer el reclamo “nos encontramos con que el comisario que estaba en el momento en que mi hermano se muere, todavía está cumpliendo su función”. Lo mismo ocurría con los agentes, que “tendrían que estar suspendidos, detenidos o incomunicados”, manifestó el familiar.
A Darío lo detuvieron seis policías entre las 6 y 7 de la mañana. Cuatro lo sacaron del patio de la casa de su mujer porque estaba alcoholizado. No era la primera vez que lo llevaban en estado de ebriedad.
Cada vez que discutía con su esposa, ella optaba por llamar a la policía, que lo alejaba de ella y sus cuatro hijos, hasta que se le pasara la borrachera.
CON UNA CADENA
Algunos “dicen que lo metieron al calabozo con bicicleta y todo”‘, otros contaron que la bici estaba afuera. Lo cierto es que por el momento se trata de un caso de ahorcamiento, y el material con el cual se llevó a cabo el plan sería el candado de su bicicleta.
Advertido ese detalle se estaría ante un hecho, que al menos deja ver la negligencia con la cual se llevó a cabo el procedimiento, ya que el detenido nunca debió tener en su poder esa cadena.
Otro hecho que llama poderosamente la atención consiste en que los familiares de la víctima se enteraron de la tragedia “alrededor de las 18.30”, en el caso de su hermano Andrés, y “un rato antes”, la mamá y las tías.
Tal vez la primera en saber de la muerte de Darío fue su mujer, que fue llevada a declarar en horas de la siesta y allí le dieron la necrológica.
La investigación está en manos de la División Judicial de la policía, que deberá remitir la información relevada al juez Patrizi. A partir de allí el magistrado analizará si hubo o no delito, y hasta el momento no se descarta ninguna hipótesis.
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