EN ARENALES 400 FAMILIAS VIVEN RODEADAS DE BASURA
Transitar por las calles de barrio Arenales no es fácil, y menos después de los más de 70 milímetros de agua caída el lunes. Entablar un diálogo con los vecinos tampoco. El estado de ánimo no es el mejor. En muchos hogares el agua ingresó y todavía hoy no se había retirado. Grandes charcos persisten en medio de las calles de tierra, cuyo estado es deplorable habitualmente.
Al escucharlos, una vez que terminan de relatar las penurias que viven cada vez que llueve, sacan a la luz el problema más grave: la ausencia de servicio de recolección de residuos.
El presidente de la vecinal, Luis Gauna, tiró la primera piedra: “Aquí viven más de 400 familias que se ven obligadas a convivir con la basura que producen y con la que traen de afuera porque la mayoría vive del cirujeo”.
Como solución, los vecinos optaron por hacer basurales comunitarios en las esquinas y luego quemarlos, sin desconocer los riesgos que esto puede provocar en la salud ni el aumento de insectos y roedores.
“Nunca pusieron un contenedor y por eso está desparramada en las calles”, disparó la vecina Antonia Maidana, junto a una montaña de bolsas rotas y desperdicios que rodean a un cartel con la leyenda “Por favor no tire basura aquí”.
Con respecto a las calles, Gauna aseguró que “hace siete meses Ragalli (Eduardo, secretario de Obras Públicas de la Municipalidad) nos prometió que iba a mandar máquinas para arreglar las calles pero no ha cumplido”. Luego mantuvieron un par de reuniones con el intendente Martín Balbarrey donde ampliaron el listado de reclamos. “Apuntan los problemas, nos dicen que ya los conocen, pero no los solucionan. No sé si es porque no tenemos padrinos políticos o qué es lo que les impide mejorar el barrio”.
Maraña de cables
A simple vista queda en evidencia otra situación irregular. La maraña de cables atraviesa calles, pasa de poste a poste y de vivienda a vivienda, dejando al descubierto que todos están enganchados al servicio eléctrico y que no hay conexiones adecuadas.
“El barrio está abandonado totalmente. Tenemos luz pero porque estamos enganchados, nadie se hace cargo de conectar el servicio como corresponde. Pienso que deberían cobrar una cuota mínima a las personas que no tienen recursos.”, sugirió el vecino Alfredo González preocupado por la precariedad de las instalaciones. “Los cables están apenas enganchados, lo cual es un peligro sobre todo en días de viento y tormenta. Como tampoco hay alumbrado público apenas oscurece cada uno se queda en su casa”.
De acuerdo con los datos que manejan en la vecinal, la EPE no puede hacer el tendido hasta tanto no se regularice la situación dominial de las viviendas.
“Arenales surgió como un asentamiento espontáneo de vecinos sobre terrenos privados, provinciales, municipales y de Vialidad, por lo que no hay loteos ni calles delineadas. Para normalizar esa situación estamos trabajando”, aseguró Gauna.
Los límites del barrio son desde Entre Ríos hasta Olegario Andrade y desde Juan Díaz de Solís hasta el terraplén Yrigoyen. En total, son 12 manzanas y viven alrededor de 400 familias.
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