EN BREVE VOLVERÁ A FUNCIONAR EL HOSPITAL VERA CANDIOTI
Hace poco más de un mes tenía 1,50 metros de agua en su interior; hoy el Hospital Vera Candioti está en plenas tareas de restauración de su edificio para seguir cumpliendo su misión.
En este caso no se trata del trabajo de su personal para devolverles sus capacidades a los pacientes sino para reacondicionar el hospital de manera que vuelva a funcionar plenamente. Incluso se aprovechó la ocasión para hacer algunos cambios en ciertos servicios, con el fin de refuncionalizarlos y brindar una mejor atención.
El Dr. Manuel Calvo, director médico del hospital, comentó a El Litoral que posiblemente a mediados de esta semana podrían estar en condiciones de comenzar a funcionar los consultorios para tratamientos ambulatorios. Recordó que desde el 12 de mayo pasado los pacientes que requerían esa asistencia debían hacerlo en Alpi Santa Fe y el Samco de Santo Tomé, y estimó que “un tiempo después también se retomará la parte de internación en nuestro hospital”.
Como consecuencia de la presencia de las aguas del Salado en el edificio hasta el 2 de mayo pasado, muchas salas y oficinas del edificio debieron ser recubiertas con durlock hasta una cierta altura de la pared y luego pintadas, siguiendo los consejos de los técnicos de Recursos Físicos de Salud, que los están asesorando. Previamente fueron picadas y luego secadas utilizando unos secadores que prestó el Club Unión.
Recordó que “después que se fue el agua se formó un equipo para que se encargara de la limpieza, y gente de Compras se instaló en una oficina del Ministerio a fin de ir pidiendo presupuestos para ver lo que se podía recuperar y lo que había que comprar. El gobierno provincial nos dio 150.000 pesos, y quizás ahora nos dará otros 234.000. Calculo que con esos fondos estaremos bien para largar el hospital a nuevo”.
Un trabajo en conjunto
Calvo explicó que personal del hospital colabora en las tareas de refacción y limpieza, pero que también se contrataron pintores, albañiles, ceramistas y electricistas.
Agregó que -como casi todos los muebles se perdieron- un carpintero se está encargando de rescatar los que quedaron en mejores condiciones y el resto debió ser comprado nuevo. También se perdieron los libros que tenía cada servicio.
Entre los equipos que debieron se reparados figuran los hornos del taller de prótesis, las máquinas del lavadero, las calderas. No obstante, no sufrieron ningún deterioro los equipos de aire acondicionado que habían sido colocados hace poco tiempo y que el hospital había recibido en donación. Las evaluaciones fueron realizadas por los técnicos de Electromedicina del Ministerio de Salud.
Por último, anticipó que -además de las 40 camas ortopédicas que recibió del Ministerio de Salud de la Nación- se estaría por concretar una ayuda proveniente de Australia, gestionada por unos santafesinos residentes en aquel país. Agregó que dichas gestiones están siendo organizadas con la colaboración de la Comisión Provincial de Discapacidad.
Reformas edilicias
Por otra parte, Calvo comentó que la oportunidad también se aprovechó para hacer algunas reformas edilicias, que antes no se podían llevar a cabo por la permanente presencia de los pacientes, a fin de refuncionalizar ciertos servicios.
Algunos de los trabajos que se encararon fueron la instalación de un montacargas para un depósito que funciona en la planta alta del edificio, debajo de un tinglado; la renovación de la instalación eléctrica, para evitar que los cables estén a la vista; la apertura de una entrada especial para proveedores y la refuncionalización del hall central (se sacó la cabina de la central telefónica y se lo acondicionará para rescatar ese ambiente y el vitral del techo).
También se limpiaron los vitrales del salón que funciona como sala de estar y comedor y se cambiaron las chapas verdes por donde ingresa la luz por unas transparentes; se hicieron obras para recuperar varios patios de luz, como es el caso de algunos que dan a las habitaciones de los pacientes.
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