EN BUENOS AIRES CESANTEARON A 2.000 POLICÍAS
El ministerio de Seguridad de la Provincia desplazó desde octubre de 2004 a unos 2.090 efectivos policiales entre prescindibles, exonerados y cesanteados. Algunas de las causas son por delitos graves, tales como casos de corrupción, gatillo fácil, maltrato familiar o abuso sexual. Y muchas de las expulsiones tienen que ver con situaciones que la fuerza define como “faltas graves” a la propia función. Estas decisiones se registran en el marco de la depuración de la institución encarada por el gobierno provincial, acompañada por la supresión y la creación de diversas estructuras, como por ejemplo, la división de Asuntos Internos.
La Bonaerense está integrada por unos 47.000 policías, y en comparación con el período previo al segundo arribo de León Arslanián al ministerio, durante seis años el desactivado Tribunal de Etica dispuso la exoneración o cesantía de sólo 175 policías, según datos oficiales citados por el diario El Día de la Plata. El detalle señala que 1.061 de los efectivos fueron declarados prescindibles (en su mayoría desplazados en la llamadas “purgas” decididas directamente el titular de la cartera): “Las primeras separaciones tuvieron que ver con poner fin a sumarios no resueltos “, señalaron fuentes de Seguridad.
Esta disposición tiene relación con la ley de emergencia policial, que permite al ministro disponer prescindibilidades. Pero también se decidieron 221 cesantías y 808 exoneraciones. “La diferencia entre cesantía y exoneración es bastante sutil; ambas son sanciones disciplinarias que impiden que el personal dado de baja por estas causales pueda ser reincorporado, aún cuando mediare rehabilitación”, se explicó. La diferencia entre el cesanteado y el exonerado es que, el primero debe esperar un año para solicitar una “rehabilitación”, y el exonerado dos. Y en caso de negativa, cinco para volver a pedirla.
La gestión de Arslanián dispuso la creación de la dirección de Asuntos Internos, un organismo especialmente destinado a tramitar los sumarios, producir la pruebas y luego sugerir qué tipo de sanciones se aplicarán. El policía exonerado no está en condiciones de volver a la función pública. Las cesantías, en cambio, suelen disponerse en caso de faltas administrativas o negligencias reiteradas. Uno de los aspectos llamativos de esta depuración tiene que ver con cómo llegan las denuncias a Seguridad sobre el accionar de los policías.
Si bien se admite que sigue de alguna forma funcionando una actitud corporativa que tiene a “tapar” el mal accionar entre los pares, en el ministerio aseguran que los nuevos efectivos surgidos tras los cambios curriculares aplicados en las escuelas de formación van mostrando otra actitud frente a estos hechos. “Los oficiales jóvenes se animan más”, dicen. Otras de las usinas de denuncias son los foros de seguridad integrados por los vecinos, que dan inicio a inspecciones en las comisarías. Pero también se actúa de oficio. Asuntos Internos habilitó dos vías para hacer denuncias, una telefónica y otra por mail.
La línea gratuita 0800-9998358; o el correo electrónico [email protected]. Por esas vías, se reciben unos 7 mails y cerca de 50 llamadas por día.
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