EN CONTRA DEL OLVIDO CREARON UNA BANDERA DE LA MEMORIA
“Despedazaron nuestra historia. Nosotros la reunimos”, es el concepto que aparece detrás de la Bandera de la Memoria que el grupo de artistas plásticos Pobres Diablos presentará el 24 de marzo en el marco de la conmemoración de los treinta años del golpe de estado de 1976. La insignia es una construcción colectiva realizada con retazos de tela elaborados en algunos casos en Rosario y también en otras ciudades del país y del mundo.
“El proyecto empezó el 24 de marzo de 2004 con la idea de que culmine el día del trigésimo aniversario del último golpe”, contó Ana Wandzik, una de las tres integrantes de la agrupación Pobres Diablos. El grupo se conformó en el 2000 a partir de la reunión de algunos estudiantes egresados de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Rosario y terminó de tomar forma a partir de los hechos ocurridos el 19 y 20 de diciembre de 2001. “Era un momento en que empezamos a pensar dónde ubicar nuestro trabajo y esos episodios fueron muy influyentes. Ahí nos dimos cuenta de que nuestra obra también podía estar en la calle con toda esa suerte de reclamos que habían surgido”, explicó Wandzik.
Esa necesidad de llevar la obra de arte al espacio público para que quede impresa y a la vista de cualquier caminante dio el puntapié inicial para pensar en la elaboración de la Bandera de la Memoria.
Desde hace dos años los artistas empezaron a convocar a todos aquellos que sin necesidad de conocer técnicas propias de las artes plásticas tuvieran ganas de participar en forma abierta en la construcción del singular emblema. “Partimos de la idea de que historia y bandera son sinónimos que todavía están en construcción. Por eso queríamos confeccionarla como representación de nuestra identidad colectiva y reunir en ella todas las subjetividades que andan dispersas: las que desaparecieron y se recuerdan, las que no desaparecieron y se recuerdan y las que a veces se recuerdan y a veces no”, apuntó.
La Bandera de la Memoria, que ya está en marcha y se presentará el viernes, estará confeccionada a partir de retazos de tela de diez centímetros por diez intervenidos con textos e imágenes. “Llegaron todo tipo de expresiones. Con la intervención se invita a que cada uno cree su propio mensaje. Hay desde poesías y fragmentos de cartas hasta dibujos, imágenes y colores”, indicó.
La convocatoria se abrió el 24 de marzo de 2004 en la misma plaza donde la gente se congregó para marchar. “Colocamos un estand con los primeros retazos y a los que se concentraban los invitamos para que participaran. Después se empezó a enviar y difundir la convocatoria por medio de gacetillas y correos electrónicos y eso posibilitó que personas de La Pampa, Córdoba, Buenos Aires, Mendoza y también de otras partes del mundo como Brasil, Colombia, Venezuela, Italia, España y Chile se sumara a las de Rosario. Pero sobre todo la intención es que quede claro que el grupo es sólo el promotor pero no el autor de la obra. Somos los que convocamos pero la creación es colectiva”, señaló Wandzik.
Lo sorprendente para los impulsores de la iniciativa fue la diversidad de los interesados en zurcir, aunque más no sea en forma simbólica, una parte de la historia impresa en la bandera. “La verdad es que en esa suma de voluntades nos encontramos con personas de distintas edades y con diferentes ocupaciones con ganas de ejercitar la memoria en forma activa”, indicó.
Aunque todavía quedan retazos por unir se prevé que la Bandera de la Memoria contará con aproximadamente unos dos metros y medio de ancho por uno de largo. Y una vez terminada quedará protegida en una caja de vidrio que será donada al Museo de la Memoria.
ACTOS PROGRAMADOS
El gobierno de la provincia se sumó con diversas actividades a los actos por el trigésimo aniversario del golpe de estado de marzo del ’76. Mañana, por ejemplo, se proyectará en la Plaza Cívica de la Gobernación en Rosario la película Nietos, identidad y memoria, dirigida por Benjamín Avila. El miércoles ocurrirá lo propio con el filme Ilusión de movimiento, del rosarino Héctor Molina, ocasión en la que recitará poemas sobre las Madres de Plaza de Mayo el destacado actor rosarino Darío Grandinetti. El jueves, y como cierre de las actividades, se hará el amanecer en democracia con una radio abierta y la actuación de Liliana Herrero.
Mientras tanto, hasta el viernes podrán visitarse en el mismo edificio los sectores donde funcionaban la Alcaidía de Mujeres y el Servicio de Inteligencia de la fuerza de seguridad provincial. En este último lugar, en la esquina de Dorrego y San Lorenzo, también conocido como El Pozo, funcionó un centro de detención clandestino donde los allí alojados eran torturados y en muchos casos desaparecidos cuando el comandante de Gendarmería Agustín Feced estaba al frente de la policía rosarina y subordinado a las directivas que emanaban del comando del Cuerpo de Ejército II. Este sitio, entregado en custodia a entidades defensoras de los derechos humanos, funciona hoy como Centro Popular de la Memoria. Los contingentes escolares y barriales que deseen recorrer estos sitios serán guiados por funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, sobrevivientes del cautiverio y militantes por los derechos humanos.
PARA ENTENDER EL PRESENTE Y CONSTRUIR UN FUTURO MEJOR
Con motivo del próximo aniversario del golpe que instauró la última dictadura militar en la Argentina, la Asociación de Antropología de Rosario emitió una declaración, que se reproduce a continuación.
El 24 del corriente se cumplen treinta años del golpe de estado que llevó al poder a la dictadura genocida del denominado “Proceso de Reorganización Nacional”, dejando una secuela de violaciones a los derechos fundamentales, instaurando un verdadero genocidio con decenas de miles de detenidos-desaparecidos y asesinados, y utilizando la tortura y la intimidación en un grado no conocido en la historia de nuestro país. Dictadura que, avasallando los derechos de los trabajadores, afianzó la dependencia y la entrega de la economía, a través del plan Martínez de Hoz y sus sucesores. Dictadura obediente a la doctrina de la Seguridad Nacional, elaborada desde los Estados Unidos, que a través de la operación Cóndor estableció una verdadera red hemisférica de secuestro, desaparición y asesinato de militantes que bregaban por un mundo mejor. Dictadura que restringió el desarrollo de la cultura y la educación, transformando las universidades y los centros de investigación en verdaderos territorios ocupados, cesanteando a docentes y expulsando a estudiantes, cerrando carreras de disciplinas consideradas “peligrosas”, como Antropología en nuestra Universidad y en la de Salta.
Pero son treinta años también de resistencia, de lucha por el restablecimiento del orden institucional, por la investigación y castigo de los crímenes de lesa humanidad, por la recuperación de la identidad de hijos de detenidos-desaparecidos, por el hallazgo e identificación de los restos de los mártires y la recuperación de su memoria junto a sus familiares. La dictadura pretendió instaurar una verdadera pax romana, la que se intentó continuar con la política económica posterior, con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y el indulto. Pero fracasó esa idea nefasta de destrucción de la memoria y acción colectivas. Ha sido la acción conjunta de las organizaciones de derechos humanos, de profesionales, trabajadores, estudiantes, entre otros, la que ha logrado torcer el brazo a la impunidad.
La Asociación de Antropología de Rosario, nacida justamente en esos años como acción colectiva de defensa de nuestra disciplina, quiere hacer un llamado a la reflexión y recreación de la memoria colectiva para mejor comprender nuestro presente y contribuir a la construcción de un mejor futuro, y saludar fraternalmente a quienes integran la amplia corriente social de los ayer unidos en la resistencia al terror y hoy identificados en la lucha por la verdad, la justicia y contra toda forma de opresión.
Este contenido no está abierto a comentarios

