EN DOS SEMANAS APARECIERON 20 CHICOS QUE ESTABAN PERDIDOS
Alguien vio la foto. Reconoció la carita. Y avisó. Así, con un llamado oportuno, una comunicación, un mensaje, se localizaron veinte chicos. Todos figuraban en listados de menores perdidos desde hacía bastante tiempo. Son algunos finales felices para historias tristes, pero que revelan cierto descuido de las familias involucradas y graves problemas de comunicación de la Justicia y las instituciones del Estado.
En la edición del lunes 6 de diciembre, Clarín publicó un artículo en el que se contaba que había un récord de chicos perdidos en el país. Missing Children —la organización no gubernamental que desde 1998 se dedica a buscar a estos menores— tenía registrados 205 chicos, una cifra mucho mayor al promedio habitual que va de 100 a 120.
Una de las explicaciones del aumento, según las mismas voluntarias de esta ONG, es el crecimiento de la violencia familiar (situaciones de abuso sexual, golpes, insultos), que en algunos casos provocan que los chicos huyan de sus propios hogares.
Junto a la nota se publicaron los rostros de 150 de estos chicos. Y ese fue el pie para que comenzaran a darse comunicaciones que, en algunos casos, deberían haber ocurrido hace tiempo.
Missing Children localizó a 18, y el Ministerio de Justicia, a través del Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas, a los otros dos (ver Dos hallazgos… ).
“Que hayan aparecido tantos chicos en tan poco tiempo es un récord. Es más de un chico por día —dice a Clarín Susan Murray, presidenta de Missing Children—. Siempre que aparece una publicación importante se genera mucho movimiento. Y es lógico. Hay vecinos, familiares y un montón de gente que tiene acceso a las fotos y se comunica”.
Lidia Grichener, vicepresidenta de la ONG, refuerza esta idea de la importancia de instalar el tema en la sociedad: “La nota causó gran movimiento. No sólo local, también nos hicieron notas de la BBC de Londres, de CNN en es pañol y un diario japonés”.
Las voluntarias dan algunos detalles de los casos, como el de Víctor Hugo Giménez, que estaba en un hospital y un enfermero reconoció su foto en el diario (ver Sonrisa… ). También cuentan la historia del papá de Jesús Ezequiel Carrazco, al que un amigo le mostró el diario, en el que reconoció a su hijo (se dieron también fotos de chicos encontrados y no reclamados). Así, el hombre llamó a Missing Children “llorando de la emoción”. Hacía más de un mes que buscaba al chico.
Sobre dos casos, las mujeres cuentan que les avisaron que los menores están siendo protegidos. Es decir, un juzgado pide la búsqueda, pero a su vez hay otro que los protege de las mismas personas que los buscan.
“Un caso interesante fue el de un chico que vio la foto y nos escribió un mail diciendo que se fue de la casa, los padres hicieron la denuncia, él regresó y les pidió la emancipación. Ellos se la dieron y hoy estudia, trabaja y está muy bien”, cuenta Lidia.
¿Por qué figura como perdido? “Porque hay muchos casos en que los padres se olvidan de avisar que su hijo apareció por la emoción del encuentro. Los juzgados también se olvidan de informarnos”, explica la mujer.
Otras historias. La abuela de Sergio Adrián López avisó que el chico está con la madre en una zona que no tiene teléfono. Sobre Fabio Corro, avisaron a Missing Children de un Instituto que el chico se presentó ya que sabía que allí estaba el hermano. “Avisamos a la familia, pero tienen muchos conflictos y nos dijeron que no se van a hacer cargo de Fabio, que a los pocos días se volvió a escapar”, cuenta Lidia.
Tanto en los casos de Daniela Alejandra Basualdo, Luz Bella Da Silva, Nicolás Sotto, Norma y un bebé que no se sabía su nombre, fueron los respectivos juzgados que tenían las causas los que avisaron que las chicas habían aparecido. Melisa Noelia Ferrando ya había sido ubicada y nadie lo había informado. Maximiliano Montenegro se había perdido y regresó a su casa días después en que se publicara la nota.
A Araceli Beatriz Osuna la encontraron, aunque van a internarla en un instituto. A Estrella Cristina Pratviel la habían entregado en custodia a una tutora, pero ella se presentó en el Juzgado junto a una mujer y denunció que no quiere vivir con la familia. Yanina Elizabeth Caballaro también fue localizada. Tiene 17 años, es de Mar del Plata y había desaparecido el 3 de mayo.
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