EN DOS SEMANAS PROCESARÍAN A LOS SOSPECHOSOS DE LA MASACRE DE CORONDA
Antes de fin de mes -en realidad se espera que sea en un par de semanas-, se producirían importantes novedades en la causa que investiga cómo y por qué ocurrió la masacre de la cárcel de Coronda, entre el 10 y 11 de abril pasado.
El tema es mantenido en absoluta reserva desde el Juzgado de Instrucción Octava, a cargo del Dr. Jorge Patrizi. De todos modos, fuentes consultadas por El Litoral plantearon la posibilidad de que en las próximas semanas se dicten los procesamientos contra quienes aparecen como firmes sospechosos de los 14 homicidios de presos rosarinos.
Desde hace algunos días, el magistrado viene indagando a los internos imputados de haber sido los responsables directos de la masacre. Se calcula que son entre quince y veinte presos los que se encuentran en esta situación y, hasta ahora, habrían declarado cuatro internos que siguen detenidos en Coronda y otros seis que se alojan en el penal de Resistencia, Chaco. Restan las indagatorias de ocho presos que están detenidos en Chubut.
La investigación sobre lo ocurrido en Coronda debió acelerarse porque algunos de los imputados estarían cerca de recuperar su libertad, lo que no deja demasiado tiempo al juez Patrizi.
Los guardiacárceles
Mientras tanto, el magistrado viene tomando declaraciones informativas a los guardiacárceles vinculados con lo ocurrido el 10 y 11 de abril. A diferencia de las indagatorias, este tipo de declaraciones no requieren que se le atribuya a la persona delito alguno y no obliga al juez a tomar una decisión en determinado plazo.
De todos modos, en caso de que hubiera algún guardiacárcel procesado por haber tenido algún tipo de participación o complicidad en lo ocurrido, la decisión también se conocería antes de que termine junio.
Como se recordará, a mediados del mes pasado de acrecentó la polémica, luego de que el guardiacárcel Oscar Yosviak planteara sus sospechas acerca de la posible complicidad de parte de uno de sus compañeros, Eduardo Marchesini, quien también fue tomado de rehén aquella tarde trágica.
En general, las declaraciones que los integrantes del Servicio Penitenciario hicieron a nivel judicial, habrían mantenido el mismo tono planteado a través de entrevistas realizadas por el periodismo.
A las sospechas planteadas desde el seno del Servicio Penitenciario se sumaron las de los presos Rubén Castaño y Ariel Maschio, quienes a través de una carta pública acusaron a guardiacárceles de haber facilitado la matanza.
Más allá de las indagatorias y las declaraciones informativas, Patrizi continúa escuchando los testimonios de los presos que no tuvieron vinculación directa con los asesinatos, pero pueden brindar importantes detalles acerca de lo ocurrido. De todos modos, el miedo complica la investigación, ya que muchos internos se mantienen firmes en su postura de no declarar ante el juez por temor a represalias.
El día que gobernó la locura
Fueron poco menos de tres horas terribles. En la tarde del lunes 11 de abril, un enceguecido grupo de presos tomó el control de parte del penal de Coronda y produjo una matanza sin precedentes en la provincia, con catorce muertos que fueron virtualmente ejecutados y masacrados en sus propias celdas. La primera reacción del gobierno provincial fue la de circunscribir el conflicto, argumentando que se trataba de un enfrentamiento entre presos santafesinos y rosarinos.
Pero más allá de la veracidad de estas explicaciones, pocas horas después de la masacre comenzaron a acrecentarse las sospechas relacionadas con posibles complicidades de parte de efectivos del Servicio Penitenciario.
Luego de recoger el testimonio de algunos internos que vieron lo sucedido, la Coordinadora de Trabajo Carcelario se preguntó por qué los únicos presos que fueron instados u obligados a regresar a sus celdas son los de los pabellones 11 y 1, donde se produjeron los asesinatos.
Ahora, la Justicia intenta rearmar el rompecabezas sobre qué y cómo pasó aquella tarde. Mientras tanto, el sistema carcelario santafesino continúa colapsado frente a un nivel delictual que no para de crecer.
El dato
El 6 de diciembre del año pasado, la Cámara de Apelaciones en lo Penal de esta ciudad expuso al Poder Ejecutivo las serias deficiencias que advertían en la cárcel de Coronda. Entre otros puntos, aquel informe hablaba del deterioro edilicio general y de la gran concentración de población carcelaria.
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