EN ECONOMÍA ASEGURAN QUE LAVAGNA Y SU EQUIPO NO SE VAN
En short, sandalias y premeditada pose de turista en Cariló, Roberto Lavagna intentó transmitir este fin de semana que disminuyó la tensión y que continúa al frente de Economía. Ayer uno de sus colaboradores más cercanos le dijo a Clarín: “Este equipo quiere seguir.” Consultados sobre las intenciones de Néstor Kirchner, un economista que suele consultar el Presidente hizo saber: “No observamos de parte del Presidente ningún movimiento que tienda a cambiar a Lavagna. Esta es una diferencia que va a pasar”, arriesgó.
Las versiones sobre un alejamiento de Lavagna cobraron fuerza el último miércoles, luego de sus denuncias de sobreprecios en la obra pública.
Rápidamente se instalaron rumores y un clima que generó inquietud y temor entre los empresarios.
En distintos círculos creen que la relación entre Lavagna y Kirchner se deterioró pero que hay retorno. “Los veremos bajando decibeles”, señaló un dirigente industrial que solicitó el anonimato.
Hoy el ministro terminará en su despacho del quinto piso del Palacio de Hacienda la carta en la que describe la situación económica y fiscal al Fondo Monetario y que será la pieza que puede llegar a reabrir las negociaciones con el organismo.
Y tiene agendados encuentros con empresas que comprometieron inversiones.
Pero el tema que lo desvela es la inflación. Por lo que trascendió, el costo de vida en la tercera semana de este mes arroja 1,1% empujado por alzas de 1,8% en los alimentos. Diciembre y enero son, además, meses con precios firmes.
Desde el último martes, cuando Lavagna denunció en la Cámara de la Construcción pactos entre las empresas del sector para cobrar sobreprecios (cartelización) en las licitaciones de Vialidad, hubo fuertes roces con la Casa Rosada.
Cerca de Néstor Kirchner señalaron que el Presidente no habló durante dos días con su ministro. En el interín, Kirchner criticó duramente a los dueños de supermercados por la inflación. Incluso dejó que trascendiera su molestia por las declaraciones del ministro.
En el círculo de Lavagna dicen que hubo contacto con el Presidente y que así nació el discurso que pronunció el ministro en el cierre del Coloquio de IDEA, el foro de debate del sector privado, ante 600 ejecutivos y dueños de empresas.
“Ese discurso fue más que un gesto de conciliación y estaba en línea con el pensamiento de Kirchner”, remarcaron a este diario.
Con su denuncia de “cartelización” y sobreprecios, Lavagna se había introducido en un área del ministro de Planificación, Julio De Vido, con quien mantiene viejas diferencias. Fue justo en momentos en que el presidente Néstor Kirchner evalúa los cambios obligados en el Gabinete tras las elecciones de octubre. Lavagna llegó, incluso, a sembrar dudas acerca de su propia continuidad, cuando señaló también ante los empresarios: “Depende del Presidente, que tiene todo el derecho a elegir sus colaboradores, y de cada uno de los ministros, que decide si comparte o no comparte lo que dice el Presidente y si tiene espacio para cumplir su función.”
Ayer, en el terreno de las especulaciones hay quienes sostenían que Lavagna apostó a ganar más poder en el nuevo Gabinete.
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