EN EL CONCEJO SOLICITARÁN QUE SE RESCINDA EL CONTRATO CON AGUAS
El bloque de concejales de la Unión Cívica Radical llevará hoy al recinto de sesiones dos proyectos para solicitar la rescisión del contrato de los servicios de agua potable y la creación de una comisión especial, en la esfera municipal, para evaluar las opciones a futuro.
Así lo anticiparon a El Litoral los concejales Julio Schneider y Darío Boscarol, quienes dieron a conocer un informe denominado “Los incumplimientos de Aguas Provinciales, fundamentos para la solicitar la rescisión del contrato”.
Se trata de un trabajo de recopilación de datos suministrados por la propia empresa y por el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), que tiene en cuenta los procesos de renegociación encarados entre la provincia y la firma Aguas Provinciales, a través de los cuales se fijaron nuevos plazos para la realización de obras en la ciudad de Santa Fe.
Para los concejales, hay “tres tipos de incumplimientos” que pueden sintetizar su pedido. Uno de ellos tiene que ver con la falta de inversiones -siempre en Santa Fe- por una cifra superior a los 16 millones de pesos a valores históricos.
También, figuran las promesas incumplidas por la empresa de realizar, en los primeros años de concesión, más de 5.500 nuevas conexiones para el servicio de agua potable. “Sólo pudo cumplir con un poco más del 30 por ciento, y por eso importantes barrios de la ciudad aún carecen del servicio”, dijeron.
En cuanto al servicio de cloacas, sólo cumplió con “algo menos del 40 por ciento”.
La red y lacalidad
Para Boscarol y Schneider, el segundo tipo de incumplimiento tiene que ver con las obras de rehabilitación o reparación de la red de agua potable que “se encuentra en pésimo estado en la zona de macrocentro y Alto Verde”.
Tampoco hubo inversiones en infraestructura. Por ejemplo, según el informe, Aguas tenía que haber realizado en 2003 la ampliación del acueducto Colastiné para poder concretar la totalidad de la toma de agua -a potabilizar- desde ese río, que presenta mejores condiciones sanitarias que el riacho Santa Fe, desde donde también se extrae buena parte del líquido.
Además, “no se conoce ningún compromiso firme de la empresa a fin de construir una planta de tratamiento de líquidos cloacales, de manera de evitar que se vuelquen crudos al Colastiné, con el grave impacto ambiental que ello genera”, agregaron.
Por último, los ediles advirtieron que la empresa, según constataciones del Enress, no ha cumplimentado con algunos parámetros que hacen a la calidad del agua potable.
En este sentido, recordaron que la provincia ha otorgado a la empresa pautas diferenciales, que no sólo alteraron el estado sanitario del agua para consumo, sino que ha “beneficiado a la empresa, ya que debe realizar menos gastos e inversiones para garantizar la potabilidad del agua”.
Respecto de la creación de una comisión especial para evaluar cómo se podría prestar el futuro del servicio, los ediles basaron su propuesta en que constitucionalmente “los municipios tienen el poder concedente originario”.
Paradoja
Para los ediles, la falta de inversiones de Aguas dio lugar a una paradoja: los barrios más populosos y antiguos de la ciudad todavía no tienen el servicio, mientras que en los nuevos barrios la provincia o la Municipalidad se hicieron cargo de las obras, a través de la toma de créditos del programa Promeba, para la extensión del agua potable a sectores como La Tablada, Las Delicias, El Abasto y Loyola Sur, entre otros.
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