EN EL DÍA DE LA LIBERTAD DE PRENSA, RECORDARON A LOS PROFESIONALES CAÍDOS EN 2004
En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, Reporteros Sin Fronteras (RSF) recordó a los 53 periodistas que fallecieron en 2004 por cumplir con su trabajo o expresar sus opiniones.
La cifra, que fue dada a conocer en el informe anual de la entidad, es la más elevada desde 1995 y el período negro del islamismo radical argelino, que le costó la vida a más de medio centenar de profesionales de la información en menos de dos años.
Además de los periodistas, también fallecieron otros 15 colaboradores de medios de comunicación, entre ellos chóferes, guías, traductores, técnicos y agentes de seguridad. La mayor cantidad de profesionales murió en Irak, lo que ha convertido a este país –por segundo año seguido- en el más peligroso para informar.
Allí también fueron secuestrados 15 periodistas. Uno de esos casos tuvo un final trágico. El reportero italiano Enzo Baldoni fue ejecutado por miembros del Ejército Islámico de Irak en la noche del 26 al 27 de agosto de 2004.
A pesar de su peligrosidad, Irak no es el único terreno difícil para los periodistas. En Asia murieron 16 reporteros en 2004. Casi todos, asesinados por su forma de pensar o por denunciar casos de corrupción o crímenes. Bangladesh, Filipinas y Sri Lanka encabezan la lista de naciones más complejas para ejercer la profesión, destaca el informe.
Otro tanto sucede en África. El continente negro sigue siendo víctima de la violencia y el terror y los periodistas no son una excepción al resto de la población.
RSF, que celebra sus veinte años en 2005, sostiene que “la libertad de prensa no está garantizada en todo el mundo. A medida que unos focos se apagan van surgiendo otros”. La censura que sigue imperando en muchos países y el encarcelamiento de los periodistas es moneda corriente en algunos lugares. Al 1 de enero de 2005, 107 profesionales de la información estaban privados de libertad. Durante 2004, 622 medios padecieron la censura.
En América se respeta la libertad de prensa, con excepción de Cuba y Colombia, según el informe de RSF. Sin embargo, han muerto 12 periodistas latinos y Cuba ostenta el título de ser el único país de América Latina en el que hay periodistas encarcelados.
Aunque en 2004 siete fueron liberados en 2004, todavía hay 22 que continúan en prisión. En ese país donde la censura política es oficial, el año pasado también hubo 11 profesionales agredidos, 11 detenidos y 10 recibieron amenazas.
Grupos de narcotraficantes y ciertas elites políticas corruptas se han encargado de hacerle la vida imposible a los periodistas, sostiene RSF. “En Brasil, Colombia, México, Nicaragua y Perú, algunos periodistas lo pagaron con su vida”, indica.
En Estados Unidos varios periodistas ha tenido que comparecer ante los tribunales por negarse a revelar sus fuentes. Algunos de ellos, cuyo juicio está todavía en curso, podrían incluso terminar en la cárcel o con arresto domiciliario. Toda una contradicción en un país cuya Primera Enmienda de la Constitución es el respeto a la libertad de expresión.
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