EN EL PAÍS AUMENTA 120 VECES LA POSIBILIDAD DE MORIR TRABAJANDO
En el marco del Congreso de Higiene, Seguridad y Salud Ocupacional; que se desarrolló en Rosario esta semana, el gerente general de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, Carlos Rodríguez precisó conceptos y cifras relacionadas con accidentes de trabajo en esta provincia.
Transporte, construcción y manufacturas son las tres áreas de la actividad económica de Santa Fe que comparten por igual, y con 9 casos en cada una, el primer lugar entre el total de 47 muertes por accidentes de trabajo ocurridas en el transcurso del 2003. La actividad agrícola registró 4 muertes, mientras que en el área de los más amplios sectores que involucran servicios comunales, sociales y personales hubo 6 y otras 6 en la de comercios restaurantes y hoteles. Las otras 30 muertes que elevan la cantidad a 77 se registraron en lo trayectos de ida y vuelta que los trabajadores realizan entre sus domicilios particulares y laborales. “La investigación de las causas de estas muertes corresponde a la autoridad de Trabajo de la provincia” dijo a Rodríguez a Rosario/12.
El funcionario nacional encargado de controlar el funcionamiento de las Aseguradoras del Riesgo de Trabajo sostiene que es importante que los efectores públicos estén capacitados para identificar los accidentes que sufre el ejército de trabajadores en negro y que llegan allí. Rodríguez anunció también la puesta en marcha en breve en el orden nacional y específicamente en el territorio santafesino y en Rosario del programa “Mirando la obra desde la calle”, una forma de ejercitar el derecho ciudadano a la denuncia.
Un trabajador de la Argentina tiene 120 más posibilidades de morirse en un accidente de la construcción que si hubiese nacido en Francia y para la provincia de Santa Fe el número de siniestros con víctimas fatales fue de 77 para el año 2003. De ese total 47 resultaron muertos en accidentes de trabajo y 30 en los llamados accidentes ‘in itinere-‘ durante el trayecto de ida o regreso al lugar de trabajo. De las 47 muertes, y según la actividad económica, los tres primeros puestos en cuanto a las cifras corresponden por igual a la industria manufacturera, a la de la construcción y al transporte con 9 casos en cada uno. Por otra parte la actividad agrícola registró 4 muertes–producidas en silos o por accidentes con maquinarias agrícolas.
Desde la Superintendencia Rodríguez señaló al ejército de trabajadores en negro como quienes sufren accidentes y muertes pero como no están “formalizados” tampoco existen para las estadísticas porque llegan a las áreas de salud pública que “en general tienen poca preocupación por este tema y no diseñaron programas específicos para identificarlos”, dijo el gerente general de la SRT. “Yo hago una sola excepción y es la Municipalidad de Rosario”, explicó. Rodríguez es un profesional formado en el área de la medicina social y con responsabilidades en las áreas específicas nacionales e internacionales y recordó que durante la gestión del ex intendente Hermes Binner se organizaron programas de capacitación en salud ocupacional. “Es el único programa que conozco y que surge desde un municipio por el que se trató de dar la instrucción y la bibliografía necesaria para poder identificar los problemas que llegan y que son vinculados con el trabajo…Se trata de relacionar el proceso de salud-enfermedad con las condiciones de trabajo”. Carlos Rodríguez dice que esta puede ser otra forma de “identificar el trabajo en negro”. “Si las áreas de salud de todas las provincias tuvieran gente formada con la capacidad suficiente para identificar los problemas relacionados al trabajo también se podría hacer mejores tareas de prevención y visualización del trabajo en negro. Todo esto debería elevarse a la autoridad provincial específica”.
-¿Pero usted cree que se desconocen los lugares en los que hay trabajadores en negro o hay deficiencias estructurales que no permiten abordar la problemática?
-Creo que no es difícil identificar los lugares de trabajo en negro. Hay que definir una política muy clara donde esto sea realmente un objetivo. Las áreas de Trabajo de las provincias tienen a veces dificultades porque no cuentan con la dotación de gente necesaria o el personal no tiene el entrenamiento necesario.
Carlos Rodríguez anunció la pronta aplicación de un programa dirigido a la población que se lanzará a nivel nacional y también será aplicado en el territorio santafesino. Se trata de “Mirando la obra desde la calle” que intentará que los integrantes de una población puedan detectar riesgos graves e inminentes y denunciarlos. La idea es que la ciudadanía ejercite su derecho a denunciar y también que desde el ámbito educativo se le brinden elementos a jóvenes y niños. “Los chicos son grandes observadores y modificadores de las actitudes de los papás”, opina. Para Rodríguez el sentido del “Mirando la obra…” no es sólo el de proteger la salud de los trabajadores de la construcción sino una forma de construir una actitud de participación ciudadana. Para ello se habilitó una línea gratuita en la que se pueden hacer denuncias con identidad reservada o anónimas “e igual se investigarán”.
Como parte de la campaña que se anuncia los riesgos de trabajo se identificarán a través de afiches y propagandas en los lugares en los que fundamentalmente “la construcción está haciendo pico”. La provincia de Santa Fe y Rosario serán centros de despliegue, algo que según el gerente general de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo hará “crecer la necesidad de inspecciones provinciales”.
Rodríguez planteó que desde la Superintendencia de Riesgos de Trabajo se declararon caducos los convenios que existían con las distintas provincias “con la finalidad de establecer nuevas pautas de trabajo”. Estas nuevas pautas señalan que se brindará la cooperación técnica que necesite, en este caso la provincia de Santa Fe.
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