EN EL PRIMER SEMESTRE DEL AÑO SE CREARON EN ROSARIO MÁS DE 16 MIL NUEVOS EMPLEOS
En el primer semestre del año, Rosario ya lleva acumulados más de 16 mil nuevos puestos de trabajo, la mitad de ellos gracias a la demanda de mano de obra que experimentaron la construcción y el comercio. El número, que se ubica un 26 por ciento arriba del que arrojó igual período del año pasado, se obtiene restando los egresos de los ingresos registrados en el mercado laboral. Y como los datos provienen de la Secretaría de Trabajo provincial, obviamente sólo incluyen el empleo en blanco.
Con los números de junio que el gobierno provincial acaba de procesar se obtiene un panorama completo sobre el primer semestre del año, lo que permite analizar y comparar, mes por mes, cómo se viene comportando el empleo en la ciudad.
Desde enero-febrero pasados, la demanda de mano de obra encontró su punto más alto en abril, cuando llegó a un ingreso neto de 3.864 trabajadores. Pero en mayo apareció el riesgo del techo o la tan temida desaceleración: el empleo siguió creciendo, pero a menor ritmo, y el número final de ese mes fue de 2.673 ingresos netos.
Con los datos de junio, que volvió a mostrar un repunte de 3.192 puestos netos, se pudo sumar el semestre: 16.119 trabajadores lograron durante ese lapso entrar al mercado laboral privado y formal en la ciudad.
La cifra representa más de la mitad del empleo creado en toda la provincia, que llega a 29.127 ingresos netos. Los sectores que lideran esa recuperación son, tanto a nivel provincial como local, la construcción y el comercio. En el caso de Rosario, el tercer lugar lo ocupa la industria metalúrgica, aunque bastante más atrás, y en la ciudad de Santa Fe, la docencia privada.
Ese parece ser, justamente, uno de los temas preocupantes: que la actividad industrial no muestre un mayor dinamismo en los procesos de recuperación económica.
Por ejemplo, según datos del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), de la Fundación Mediterránea, en el primer trimestre del año la industria manufacturera creció en la provincia el 8,1 por ciento, casi 5 puntos por debajo de la media nacional, que se ubicó en 12,8 por ciento, e incluso Rosario y su cordón industrial quedaron levemente atrás, con el 12,1. Aun así, el estudio de la fundación indica que en ese mismo período la performance laboral en el Gran Rosario casi duplicó la del Gran Buenos Aires.
Mejor, pero no tanto
La mejora es indiscutible, pero no alcanza a resolver los serios problemas de empleo que unas 150 mil personas tienen en el Gran Rosario y que ubican a la región con peores índices que la media nacional. Según la última medición del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la desocupación local ronda el 17,2 por ciento: 5 puntos menos que hace un año, pero igualmente un guarismo terrible.
Esta recuperación relativa que se registra en los últimos meses, con más de 16 mil puestos nuevos en Rosario, simplemente empieza a remontar un proceso de destrucción del empleo que ya lleva años. Por ejemplo: durante el primer semestre de 2003 los ingresos netos al mercado laboral fueron 12.700, pero un año antes, en el pico de la crisis de 2002, apenas se habían creado 608 empleos. La pregunta, ahora, es si el repunte mantendrá cierto ritmo o, como muchos temen, podría amesetarse, es decir, perder aceleración.
De cualquier modo, la construcción hace ya rato empuja hacia arriba y se sabe que ella es, a la vez, multiplicadora de actividades económicas.
En lo que hace a la incorporación de trabajadores, en Rosario representa el 26 por ciento de los ingresos netos al mercado laboral, seguido de cerca por el comercio, que se lleva otro 24 por ciento. Y a nivel provincial, la construcción también aporta casi la tercera parte del total de los ingresos netos. Lo que es mucho, sobre todo si se tiene en cuenta que en más de una obra los albañiles trabajan en negro y por ende no se registran en las incorporaciones laborales que contabiliza el gobierno.
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