EN EL SENADO, PODRÍA DIFICULTARSE EL TRATAMIENTO DE LA LEY DE LEMAS
La encrespada interna del justicialismo pone en duda el tratamiento de la derogación de la ley de lemas en la sesión de hoy de la Cámara alta de la Legislatura.
A diferencia de la Cámara baja, donde en agosto pasado se aprobó la derogación y su reemplazo por un sistema de internas abiertas, simultáneas y obligatorias, en la Cámara presidida por María Eugenia Bielsa se presentaron dificultades para hallar el consenso necesario para aprobar el proyecto oficial.
Las principales disidencias están dentro del mayoritario bloque justicialista, en el que un sector no está dispuesto a resignar esa herramienta electoral. Anoche tuvo lugar una ardua reunión de bloque en la que los distintos sectores se mantuvieron firmes en sus posiciones y lejos de llegar a un acuerdo. “Aunque sea difícil de creer, todavía no se llegó a un acuerdo y mañana (por hoy) tendremos que seguir buscando consenso dentro del PJ, porque hasta ahora, como están dadas las cosas, nadie tiene la mayoría como para que el proyecto salga. Y no se puede descartar que el tratamiento de la ley de lemas se tenga que pasar para otra sesión”, aseguró anoche el senador justicialista por el departamento General Obligado, Héctor Ocampo –que apoya el proyecto que obtuvo media sanción– al término de una dura y poco fructífera reunión de bloque.
Por su parte, los referentes de la oposición señalaron anoche que, más allá de su confianza en que finalmente la norma electoral resultará derogada, el problema estaba en la interna del PJ, que podía frustrar el tratamiento.
“El problema es el bloque del PJ”, indicó ayer el senador provincial radical Felipe Michlig, al tiempo que reafirmó que en la sesión insistirá con proponer el tratamiento del proyecto de la UCR, que apunta a la derogación de la ley pero con algunas diferencias con relación a la iniciativa oficial.
En similares términos se pronunció la senadora provincial socialista Patricia Sandoz. “El tema está complicado dentro del PJ y es posible que no se defina hasta mañana (por hoy)”,aseguró la legisladora.
El Senado santafesino está compuesto por 15 representantes del justicialismo, dos del radicalismo y dos del socialismo. En principio, siete legisladores peronistas, identificados con el senador nacional y ex gobernador de la provincia, Carlos Reutemann, apoyan un proyecto de Joaquín Gramajo para modificar la vieja norma electoral y no derogarla, en tanto los ocho senadores restantes (cercanos al gobernador Jorge Obeid) apoyan lo votado en la Cámara baja en agosto.
Los cuatro senadores de la oposición, por su parte, son partidarios de derogar la norma, aunque tienen intenciones de modificar algunos puntos del texto que recibió media sanción.
Con la aprobación en Diputados, el proyecto necesita la mayoría simple en el Senado (10 votos) para su aprobación. Si las posturas se mantienen, ocho votos justicialistas y los cuatro de la oposición garantizan el cambio de sistema electoral. Si el texto es aprobado con modificaciones, volverá a Diputados, donde para mantener firme la media sanción necesitará del voto de dos tercios de la Cámara.
El proyecto aprobado por Diputados fue presentado por Obeid en su primer acto de gobierno y obtuvo 48 votos afirmativos y una abstención. La iniciativa oficial, además de derogar la Ley 10.524 que desde 1990 estableció el cuestionado sistema de doble voto simultáneo o de lemas, avanza sobre un sistema para su reemplazo.
En el futuro instrumento electoral hay un punto de desacuerdo entre oficialistas y opositores: la participación en las elecciones internas. El proyecto oficial impulsa la obligatoriedad de participación de todos los ciudadanos y los radicales quieren que sólo sufraguen los afiliados.
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