EN EL VATICANO ADMITEN "MALESTAR" CON EL GOBIERNO ARGENTINO
El Vaticano no hizo oficialmente ningún declaración sobre los choques del presidente argentino Néstor Kirchner y la Iglesia.
Sin embargo la Santa Sede dejó trascender que provoca “malestar y tensión” esta situación entre el gobierno y los obispos argentinos.
La relación de la Casa Rosada con la autoridades de la Santa Sede sigue complicada desde el cortocircuito que se produjo por el obispo castrense Antonio Baseotto. Ante la falta de acuerdo y mientras se debate un nuevo roce, autoridades que hablaron en sigilo con medios argentinos reiteraron la inquietud que hay en ámbitos eclesiásticos.
Las autoridades vaticanas que hablaron medios argentinos reconocieron que puede llegar a la “putrefacción” las relaciones del gobierno nacional y el Poder Ejecutivo argentino.
Con la diplomacia que es característica del Vaticano, compararon las diferencias que mantienen con la Argentina con una “enfermedad que no se cura” y que cuando avanza puede llegar a “la putrefacción”.
En un documento, La Conferencia Episcopal Argentina había advertido que el crecimiento “escandaloso” de la desigualdad social podría degenerar en “peligrosos enfrentamientos” y “manifestaciones violentas” de sectores excluidos.
Y agregó que la gravedad del “terror de Estado, los métodos empleados y los crímenes de lesa humanidad”, pero también se preocupó porque “podría suceder que se acallen los crímenes de guerrilla, o no se los abominase debidamente”.
Posteriormente el presidente Kirchner salió a responder al documento del Episcopado del pasado fin de semana, y sostuvo que los obispos argentinos “están absolutamente equivocados”, y les reclamó que “contribuyan” a la construcción de un nuevo país.
El Vaticano espera que el tema sea manejado por los obispos que integran esa entidad, según informó un fuente del Vaticano al diario La Nación.
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