EN FINLANDIA, SE ADMITE QUE ES UN RIESGO FINANCIAR BOTNIA
El Estado finlandés, donde tiene su casa matriz la empresa Botnia, posee una agencia de créditos para la exportación, llamada Finnvera. Su vicepresidente Topi Vesteri señaló al diario La Nación que la oposición argentina aumenta el riesgo político.
La entidad crediticia del sector público finés es quien ha dado el visto bueno -y sostiene- la financiación para cubrir parte de los 1.200 millones de dólares que requiere la construcción de dos plantas pasteras para el proceso de elaboración de papel, en la localidad uruguaya de Fray Bentos, la ciudad del país hermano ubicada a la misma altura que la entrerriana Gualeguaychú.
El alto funcionario de Finnerva aclaró de inmediato al matutino porteño que “la revisión de las condiciones de los créditos es permanente” y que, por ahora, el “riesgo global del proyecto no ha cambiado”.
Vesteri comentó que el organismo estatal finlandés sigue con atención varios aspectos, como el “riesgo político y el impacto ambiental”, a pesar de lo que están “igual de comprometidos que siempre con el proyecto en Uruguay”.
Dijo, en dos oportunidades durante la charla telefónica con La Nación, que, según su opinión, el de Botnia, en Uruguay, es el mejor proyecto que ha visto en toda su carrera.
“Ojalá que al final del camino, los datos fácticos prevalezcan y la gente se dé cuenta de que éste es un muy buen proyecto, incluso para la Argentina. Botnia es una empresa muy responsable, no usa dobles estándares”, enfatizó.
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Una cuestión de dinero
Ese evidente que el denominado “riesgo político” es una variable que no habían considerado los funcionarios que dieron la aprobación para asistir financieramente a Botnia en su emprendimiento en el Uruguay.
De acuerdo con lo expresado por el vicepresidente de Finnvera, no se había contemplado suficientemente cuál podría ser la reacción argentina, ante el proyecto en la orilla oriental del río Uruguay.
La declaración se produjo a horas de una manifestación popular convocada para mañana en Gualeguaychú, que a esta altura ya se ha convertido en un hecho central para el gobierno nacional.
El concepto de riesgo político es una de las variables que en el mundo desarrollado estudian los inversores antes de definir proyectos y otorgar créditos. Bajo esa denominación se estudian ventajas y desventajas de la intervención o no de los gobiernos en los mercados, tanto en acciones como omisiones, la falla de una entidad pública para cumplir con sus obligaciones contractuales, o incluso distintos tipos de conmociones civiles, disturbios sociales, huelga y terrorismo, entre otras, lista a la que los consultores europeos ahora deberán añadir los piquetes con cortes de rutas.
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