EN LA ARGENTINA HAY UNA TARJETA DE CRÉDITO CADA TRES HABITANTES
El fenómeno está apuntalado por el crecimiento económico combinado con el escenario de tasas de interés bajas (que permiten la financiación en cuotas) y la virtual nueva convertibilidad 3 a 1; todo esto hace que el nivel de tarjetas emitidas haya alcanzadoel que tenía el país en 1998. Es decir, antes de que comenzara la recesión que desembocó en la crisis de finales del 2001.
En efecto, en 1998 se había llegado en la Argentina al pico de 12,2 M de tarjetas en circulación. Luego, se inició un proceso de decrecimiento del consumo y de las compras que “tocó fondo” con la crisis, durante la cual, esa cartera quedó reducida a 9,5 millones.
Hacia fines del 2003, con la reactivación y hasta la actualidad, por la menor incertidumbre, promociones, incentivos fiscales, bajas tasas y mayor consumo, se volvió masivamente al “plástico”.
Hoy hay en circulación nuevamente 12,2 M de tarjetas sobre una población estimada en 38 M de habitantes; lo que implica que 1 de cada 3 personas utiliza esta herramienta de pago (en proporción, más que en Brasil o México).
Más tarjetas y más consumo llevaron finalmente a un crecimiento de la facturación que ascenderá –según la Asociación de Tarjetas de Crédito y Compras– a $26.000 M este año, contra $24.000 M del año pasado.
Con un PBI en pesos corrientes estimado en el segundo trimestre por el Instituto de Estadística y Censos (INDEC) en aproximadamente $552.000 M, se obtiene que las compras con tarjeta de crédito equivalen a casi 5 puntos del Producto.
Según indicó la empresa Visa Argentina –controla casi 50% del mercado– a Infobae Diario, 70% de la cartera local utiliza el plan de cuotas, a 3 y 6 meses de plazo; mientras que el rechazo de transacciones por falta de límites disponibles es del orden de 1 por ciento. La opción de la compra en “cuotas” tal como lo ponen de manifiesto los comercios de electrodomésticos es elevada (más aún en su caso, donde se produjo una particular reactivación de los bienes durables).
Pero, además, en supermercados y otros rubros comerciales, el pago con tarjeta cobró auge de la mano de políticas de incentivo comandadas por tasas bajas y descuentos otorgados por acuerdos entre entidades bancarias y empresas.
Entidades bancarias han lanzado fuertes promociones que suelen incluir descuentos en cadenas comerciales, estaciones de servicio, casas de electrodomésticos, y hasta los abonos de internet. Con ese beneficio se incentivó notablemente la emisión de plásticos.
La subsecretaria de Defensa del Consumidor, Patricia Vaca Narvaja, opinó que “ha habido mucha venta en cuotas sin interés, del Día del Madre, del Día del Niño y del Día del Padre. Las tarjetas fueron dando la posibilidad de comprar vía cuotas sin interés, esto significó un crecimiento del consumo. Pero no sólo ocurrió en los comercios, también en supermercados”.
“El consumo mensual promedio por cuenta está entre los 500 y 600 pesos. El consumo del usuario promedio, lo que la gente compra, asciende a $200-$300 mensuales. Los niveles de facturación con tarjeta acompañan los niveles de consumo”, precisó Cesar Bastien, director ejecutivo de Atacyc.
“La compra en cuotas es hoy un elemento importante. La gente es bastante precavida y racional. Se endeuda hasta donde puede pagar. El sistema se desenvuelve al paso de la economía. Crecen las compras con tarjetas, acompañando el crecimiento del consumo”, opinó Bastien.
La Argentina tiene una penetración de los plásticos más alta que en Brasil o México, pues ya alcanza una tarjeta por cada tres habitantes, frente a uno cada cuatro de los otros países.
Pero aún así, la hipercompetitividad de los EE.UU. parece inalcanzable, donde hay 7 tarjetas por cada habitante. En ese país existen más de 200 empresas emisoras y más de 100 marcas de tarjetas diferentes, asegura el diario.
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