EN LA MIRA DE LOS MEJORES
Cada vez que en algún lugar del mundo se disputa un torneo internacional corto, de una semana o menos, un grupo de agentes, managers, reclutadores y directivos de casi todos los equipos de la NBA levanta vuelo desde los Estados Unidos en busca de un nuevo talento extranjero que ayude a mejorar el desempeño de su franquicia.
Aprovechan esos certámenes, de clubes o de selecciones, para encontrar aglutinados en una sola sede a los mejores prospectos. Así ocurrió en Sevilla, el último fin de semana, durante la Copa del Rey, donde hubo más de veinte representantes de la mejor liga del mundo.
Entre los más conocidos estuvo Jerry West, directivo que armó el mejor equipo de la historia de los Lakers, con Magic Johnson, y que ahora trabaja para Memphis Grizzlies. Pero acudieron también representantes de San Antonio, Chicago, los Clippers, Houston, Sacramento, Dallas… En fin, de casi todos.
Vieron mucho, pero otra vez, como ocurrió en otros torneos, los argentinos concentraron las mejores miradas. Especialmente el pivote porteño Luis Scola, de 23 años, capitán de Tau Cerámica, y su compañero el alero satafecino Andrés Chapu Nocioni, de 24. Ambos fueron las máximas figuras del campeón y de la Copa.
“El interés por llevar a Nocioni y Scola a la NBA se reabrió en Sevilla. Hicieron un gran torneo y todo el mundo habló de ellos. Pero el tema es que los enviados de la NBA dicen que están interesados por contratarlos, preguntan de todo, pero ninguno se sentó a negociar con los directivos de Tau para saber cuánto piden por la cesión”, explicó ayer Carlos Chocolate Raffelli, agente de ambos jugadores.
Los derechos de Scola en la NBA pertenecen a San Antonio, pero como el pivote tiene un convenio firmado con Tau hasta 2007, para interrumpir ese lazo hace falta mucho dinero; se dice que el club vasco llegaría a pedir unos 2.000.000 de dólares para liberarlo. “En Tau estoy muy cómodo. Acá me siento valorado y reconocido, algo que todavía no conseguí totalmente de los norteamericanos. Igual mi sueño es jugar en la NBA”, dice Scola.
Lo de Nocioni es distinto. “Yo no quiero ir a mirar desde el banco; la NBA no me desvela. Aceptaría si me aseguraran que voy a jugar muchos minutos y significara un progreso económico”, afirmó Chapu, que tiene contrato con Tau hasta 2006 y por el cual también habría que poner mucho dinero para desligarlo del conjunto de Vitoria.
No menos de siete equipos de la NBA, entre ellos Philadelphia, Detroit y el propio Memphis de Jerry West, quieren a Nocioni, pero todavía no hicieron ofertas.
Otro que mantiene latente su destino NBA es el cordobés Fabricio Oberto, alguna vez tentado por Chicago Bulls, cuando jugó el McDonald´s de París ´97 con Atenas. Oberto podría ir a San Antonio, donde Manu Ginóbili, su amigo, impulsa la llegada.
El que seguro vestirá este año o el próximo la casaca de Detroit Pistons es el santafecino Carlos Delfino, de 22 años, que actúa en Skipper Bologna. Delfino fue elegido (N° 25) en el último draft y no se quedó en Detroit porque Skipper pidió 1.800.000 dólares por la rescisión del contrato. Si Detroit o el propio alero pagan 800.000 dólares (Manu pagó 600.000 por su libertad) en agosto próximo, podrá debutar en la NBA. Hay muchos más argentinos con futuro NBA: el correntino Federico Kammerichs, de Pamesa Valencia, cuyos derechos pertenecen a Portland; el venadense Walter Herrmann, de Unicaja Málaga, y no se descarta que Matías Sandes, de Boca Juniors y futuro jugador de Tau Cerámica, resulte elegido en el próximo draft. Cada vez son más los que pueden acompañar a Manu porque cada vez brillan y ganan copas en Europa.
Cada vez que en algún lugar del mundo se disputa un torneo internacional corto, de una semana o menos, un grupo de agentes, managers, reclutadores y directivos de casi todos los equipos de la NBA levanta vuelo desde los Estados Unidos en busca de un nuevo talento extranjero que ayude a mejorar el desempeño de su franquicia.
Aprovechan esos certámenes, de clubes o de selecciones, para encontrar aglutinados en una sola sede a los mejores prospectos. Así ocurrió en Sevilla, el último fin de semana, durante la Copa del Rey, donde hubo más de veinte representantes de la mejor liga del mundo.
Entre los más conocidos estuvo Jerry West, directivo que armó el mejor equipo de la historia de los Lakers, con Magic Johnson, y que ahora trabaja para Memphis Grizzlies. Pero acudieron también representantes de San Antonio, Chicago, los Clippers, Houston, Sacramento, Dallas… En fin, de casi todos.
Vieron mucho, pero otra vez, como ocurrió en otros torneos, los argentinos concentraron las mejores miradas. Especialmente el pivote porteño Luis Scola, de 23 años, capitán de Tau Cerámica, y su compañero el alero satafecino Andrés Chapu Nocioni, de 24. Ambos fueron las máximas figuras del campeón y de la Copa.
“El interés por llevar a Nocioni y Scola a la NBA se reabrió en Sevilla. Hicieron un gran torneo y todo el mundo habló de ellos. Pero el tema es que los enviados de la NBA dicen que están interesados por contratarlos, preguntan de todo, pero ninguno se sentó a negociar con los directivos de Tau para saber cuánto piden por la cesión”, explicó ayer Carlos Chocolate Raffelli, agente de ambos jugadores.
Los derechos de Scola en la NBA pertenecen a San Antonio, pero como el pivote tiene un convenio firmado con Tau hasta 2007, para interrumpir ese lazo hace falta mucho dinero; se dice que el club vasco llegaría a pedir unos 2.000.000 de dólares para liberarlo. “En Tau estoy muy cómodo. Acá me siento valorado y reconocido, algo que todavía no conseguí totalmente de los norteamericanos. Igual mi sueño es jugar en la NBA”, dice Scola.
Lo de Nocioni es distinto. “Yo no quiero ir a mirar desde el banco; la NBA no me desvela. Aceptaría si me aseguraran que voy a jugar muchos minutos y significara un progreso económico”, afirmó Chapu, que tiene contrato con Tau hasta 2006 y por el cual también habría que poner mucho dinero para desligarlo del conjunto de Vitoria.
No menos de siete equipos de la NBA, entre ellos Philadelphia, Detroit y el propio Memphis de Jerry West, quieren a Nocioni, pero todavía no hicieron ofertas.
Otro que mantiene latente su destino NBA es el cordobés Fabricio Oberto, alguna vez tentado por Chicago Bulls, cuando jugó el McDonald´s de París ´97 con Atenas. Oberto podría ir a San Antonio, donde Manu Ginóbili, su amigo, impulsa la llegada.
El que seguro vestirá este año o el próximo la casaca de Detroit Pistons es el santafecino Carlos Delfino, de 22 años, que actúa en Skipper Bologna. Delfino fue elegido (N° 25) en el último draft y no se quedó en Detroit porque Skipper pidió 1.800.000 dólares por la rescisión del contrato. Si Detroit o el propio alero pagan 800.000 dólares (Manu pagó 600.000 por su libertad) en agosto próximo, podrá debutar en la NBA. Hay muchos más argentinos con futuro NBA: el correntino Federico Kammerichs, de Pamesa Valencia, cuyos derechos pertenecen a Portland; el venadense Walter Herrmann, de Unicaja Málaga, y no se descarta que Matías Sandes, de Boca Juniors y futuro jugador de Tau Cerámica, resulte elegido en el próximo draft. Cada vez son más los que pueden acompañar a Manu porque cada vez brillan y ganan copas en Europa.
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