EN LA NADA ALGO PASA
Después de Cromagnon todo cambió. El intendente Martín Balbarrey sigue decidido a mantener férreos controles en el rubro discoteca y pubs de la ciudad.
Hoy, representantes de la Cámara de Discotecas, Pubs y Afines, aseguran que las inspecciones a sus locales son semanales y estrictas. Luces, salidas de emergencia, capacidad, plan de evacuación, revisión de actas y cumplimiento del objetivo comercial, son indagados todos los viernes y sábados por un grupo de inspectores municipales.
Las dudas que llegaron a esta redacción giran en torno al “restaurante con espectáculo” ubicado en San Jerónimo al 2800 llamado La Nada. Ese es su objetivo comercial, sin embargo, todos los jóvenes santafesinos lo reconocen como una discoteca al que ingresan cerca de 1.600 personas por sábado. “No entraba ni un alfiler” y “no se puede ni caminar”, son las certeras descripciones que empleados y concurrentes hicieron a este diario.
Objetivo comercial
El responsable del lugar, Humberto Deré, explicó que dado el rubro por el que está habilitado -Comedor, espectáculos bailables, bar, confitería, cafetería, whisquería, pool, juegos de salón- bomberos no le asignó una capacidad determinada. Por lo tanto, la única medida que pueden implementar para evitar el aluvión de gente es cobrar un ticket de laudo y servicio de lunch después de las 1 de la madrugada.
Todo el que ingresa, recibe un comprobante de “laudo”, término avalado por una ley nacional que corresponde al porcentaje de lo consumido destinado a los mozos. Con respecto a este punto, ya que los comedores no pueden cobrar entrada, el subsecretario de Control municipal Julio Basabilbaso explicó que “el laudo lo tiene que controlar Secretaría de Trabajo o el sindicato pertinente. Si no entregan un ticket que diga `valor de entrada’, la Municipalidad no tiene autoridad para intervenir”.
El funcionario agregó que este local “viene de una clausura” y que, en el caso de que esto vuelva a ocurrir, “peligra su habilitación”. Además, aseguró que “reúne todos los elementos gastronómicos exigidos” y, claro, “si yo no compruebo que es un boliche, no puedo actuar. Lo regulamos en base a lo que establece la norma, que dice que si vas a un restaurante podés bailar”.
Decálogo
Deré explicó que existen 10 razones por las cuales La Nada se considera “Comedor…” y no boliche o discoteca.
El primer punto que señaló consiste en el horario y los días de atención que, a diferencia de locales exclusivamente bailables, abre a las 21 hs. los días jueves, viernes y sábados. Además, poseen una cocina habilitada por Bromatología, servicios de mozos toda la noche, carta para cenar y servicio de lunch.
Explicó también, en relación a las voces que sostenían que es boliche porque tiene pista y lugar destinado para el baile, que “la superficie cuenta con un 80% de espacio destinado a comodidades, o sea, mesas, sillas, banquetas y sillones y, el 20% restante, es para la pista de baile que está muy bien delimitada”.
Por último, citó como características diferenciales del rubro discoteca los “tres niveles de sonido diferentes (uno para el sector bailable, otro para el comedor y sector de butacas); iluminación plena durante toda la noche” y, además, “no permitimos el ingreso de menores y nos adecuamos al horario de cierre”.
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