EN LA PROVINCIA MUERE MÁS DE UNA PERSONA POR DÍA EN ACCIDENTES DE TRÁNSITO
Más de una persona muere por día en la provincia de Santa Fe a causa de accidentes de tránsito. Es que según datos registrados por la policía santafesina en el 2003 fueron 429 personas las que perdieron la vida en esa circunstancia. La cifra es inferior a los 489 y 433 fallecidos en el 2001 y 2002, respectivamente. Pero hay más: si se suman los siniestros ocurridos en todo el territorio de la provincia el último año, el resultado asciende a más de 70 mil accidentes, aunque no en todos ellos se registraron lesionados. Según las mismas fuentes policiales el departamento Rosario tuvo 87 víctimas fatales y de ellas 81 ocurrieron dentro de los límites del municipio.
Estos datos alarmantes no son el fiel reflejo de la realidad ya que sólo indican las muertes instantáneas, es decir, al momento de producirse el siniestro. Por lo que se infiere que si un herido grave fue derivado a un hospital y fallece a las horas o varios días después del incidente no figura en los registros oficiales aunque efectivamente su deceso haya sido por esa causa.
Tampoco los organismos provinciales y municipales realizan un seguimiento de las secuelas físicas, morales y psíquicas que padecen quienes han sobrevivido y en consecuencia cuáles son las pérdidas económicas ocasionadas por los accidentes.
Si bien en Rosario los muertos disminuyeron el año pasado a la mitad desde 1996, los accidentes de tránsito sin lesionados que se producen en la ciudad se mantienen en cifras exorbitantes: en el 2001 fueron 28.609, en el 2002 bajaron a 20.488 y el año pasado volvieron a subir a 21.536.
Funcionarios y especialistas coinciden en que la provincia acompaña los altos índices de siniestros que ostenta la Argentina con respecto a otros países. También hay acuerdo en que falta conciencia vial y legislación que castigue a los infractores.
La imprudencia de conductores, peatones, ciclistas, el mal estado de los vehículos, la infracción a las leyes de tránsito, el deterioro de las rutas, la falta de señalizaciones y las condiciones climáticas son los factores que se mencionan a la hora de explicar los altos índices de accidentes.
“Más del 80 por ciento de los accidentes se producen por factores humanos, es decir, por exceso de velocidad, no respeto a las indicaciones viales o falta de reflejos para resolver una situación compleja”, aseveró Armando Coll, psicólogo que desde hace más de una década trabaja en el Hospital de Emergencia Clemente Alvarez y se especializó en accidentología.
Para Coll, los accidentes se pueden definir como un suceso no intencional del que participan las personas dentro de una red de variantes sociales, educativas y psíquicas. En ese sentido, afirmó que es necesario realizar campañas de educación vial en todos los ámbitos y también modificar la legislación para que se sancione al infractor.
“Es terrible que si alguien comete una falta grave, como conducir en estado de ebriedad, no sufra ni siquiera el retiro transitorio del carné. En los países desarrollados las sanciones son muy severas y también muy caras para los infractores”, señaló.
Sin embargo, para el jefe de Criminalística de la Unidad Regional II de la Policía, Ulises Cardozo, justamente cuando a mediados de los 90 en Rosario comenzó una importante campaña de detección de infracciones con sanciones económicas, incluida la colocación de radares, los índices de muertos y de accidentes bajaron.
“El panorama es espantoso, pero es menos espantoso que hace siete u ocho años, cuando a veces teníamos trece muertos por accidentes en un sólo día”, aseveró.
Para Cardozo, una de las principales causales que determinan la accidentología es el aumento del parque automotor, y también la cantidad de motos y bicicletas que circulan a lo largo y ancho de la ciudad. “Las bicis aparecieron hace dos o tres años masivamente, lo mismo que las motos que se venden a muy bajo costo. Estos tipos de medios de transporte tienen un alto índice de accidentes”, subrayó.
Atropellados
La directora de Tránsito de la Municipalidad, Hebe Marcogliese, admitió que a pesar de la curva levemente descendente de los fallecimientos en la ciudad todavía la cifra es muy alta. “Lo ideal es llegar a accidente cero o reducirlos a niveles mínimos. Pero esto es una tarea educativa que llevará largo tiempo, aunque algunos resultados se están obteniendo”, explicó la funcionaria.
De las 81 víctimas fatales que se registraron en Rosario el año pasado, 25 de ellas fueron atropelladas, mientras 23 fueron usuarios de motos y bicicletas, seguidos por los choques vehiculares donde murieron otras 12 personas.
Marcogliese indicó que desde la repartición se está trabajando para implementar mayores controles y también continuar con las campañas de educación tanto en las escuelas como en la vía pública y los medios de comunicación. “Es cierto que a partir de la instalación de los radares la mortalidad ha descendido, pero disminuir el exceso de velocidad no es el único objetivo; hay muchas otras infracciones graves que se siguen cometiendo, como el cruce en semáforos en rojo o conducir luego de la ingesta de alcohol”, indicó la directora de Tránsito.
Además, Marcogliese destacó los trámites que se exigen en Rosario para otorgar el carné de conducir, donde se evalúan los conocimientos prácticos, teóricos y la capacidad de reflejos de los aspirantes a manejar distintos vehículos. “No es casualidad que el documento rosarino es uno de los tres en todo el país que se admiten, por ejemplo, en la Unión Europea”, remarcó.
Según datos de la asociación civil Luchemos por la Vida, una de las más antiguas que existen en Argentina, los accidentes de tránsito causan más de 20 muertos diarios en el país lo que implica más de siete mil anuales; además de 120.000 heridos.
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