En la UE todos se acusan por la falta de acuerdo sobre los refugiados
Los líderes de 13 países en Bruselas se echaron mutuamente la culpa por la crisis, pero no llegaron a una resolución; Hungría defendió su cierre de frontera y Eslovenia dijo que la situación es “insoportable”.
El aluvión de refugiados está desatando en Europa un conflicto humanitario sin precedentes desde el final de la Segunda Guerra, pero los líderes reunidos en Bruselas no sólo no lograron ayer ponerse de acuerdo sobre cómo abordar la crisis, sino que se echaron la culpa mutuamente por no hacerlo.
“No hay acuerdo sobre el documento” de 16 acciones acerca de los migrantes, informó ayer el premier búlgaro, Boyko Borissov, que se manifestó “preocupado” por la situación.
El principal punto de conflicto entre los 13 países reunidos en Bruselas (tres de ellos extracomunitarios, Macedonia, Serbia y Albania) es la falta de coordinación entre las naciones que decidieron unilateralmente cerrar el paso a los refugiados y hasta la construcción de un muro (como es el caso de Hungría), y aquellas que impulsan una acción conjunta y una cuota de refugiados por país.
“Que pasemos de manera descoordinada refugiados de un país a otro perjudica sólo a los refugiados”, alertó el presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz, que recordó que “ninguna valla, ningún muro evitará que los refugiados huyan”.
Además de los extracomunitarios, en el encuentro participaron líderes de Alemania, Austria, Hungría, Grecia, Eslovenia, Croacia, Bulgaria, Rumania, Holanda y Luxemburgo.
Pero toda la reunión fue un continuo cruce de acusaciones entre países y encendidas defensas de las políticas propias.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, se ufanó de que su país ya está al margen del tránsito masivo de refugiados que desde el sur intentan llegar al norte de Europa. “Hungría ya no está en la ruta [de los refugiados]. Aquí sólo somos un observador”, afirmó con orgullo Orban al comenzar la cumbre.
En efecto, con su decisión de erigir vallas en las fronteras con Serbia y Croacia, Hungría desplazó la ruta de los refugiados hacia los países vecinos al oeste. Pero otras naciones de tránsito, como Bulgaria, Rumania y Serbia, también amenazan con cerrar sus fronteras.
Diariamente, miles de personas atraviesan la ruta del oeste de los Balcanes en dirección a Alemania. La mayoría proviene de Siria y llega a Europa a través de Turquía. Entre los refugiados hay muchas mujeres y niños pequeños.
La Unión Europea comenzará a “desintegrarse” si no encuentra una política común para manejar la crisis migratoria, aseguró el primer ministro de Eslovenia, Miro Cerar, poco antes de comenzar la cumbre.
“El futuro de Europa está en juego ahora, y si no hacemos todo lo que podamos para hallar una solución y cumplirla (…), esto será el principio del fin de la UE y de Europa como tal”, aseguró Cerar.
Según el jefe de gobierno esloveno, el número de inmigrantes y solicitantes de asilo que están llegando a la pequeña ex república yugoslava, más de 60.000 en los diez últimos días, ya es “absolutamente insoportable”.
El canciller austríaco, Werner Faymann, advirtió además que la llegada masiva de refugiados puede dar impulso a las fuerzas radicales en Europa: “Si fallamos, los nacionalistas de derecha tendrán fácil declarar que la Unión Europea fracasó”.
Faymann elogió al mismo tiempo la confianza de la canciller alemana, Angela Merkel, en que la crisis se puede controlar: “Esa postura ayudó mucho en esta situación histórica”.
Merkel misma dijo en la reunión que se trata de ofrecer “alivio, alojamiento decente y posibilidades de espera y de descanso a los refugiados”, así como de dividir las tareas de los Estados a lo largo de la ruta de los Balcanes.
Sin embargo, la canciller advirtió: “No podemos resolver el problema de los refugiados en general. Para eso es necesario, entre otras cosas, seguir hablando con Turquía”. Pero Turquía no participó en la cumbre.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, lamentó la ausencia de “un aliado decisivo” en el encuentro, sin el cual se hace difícil hallar una solución.
Atenas prometió por su parte que va a cumplir con sus compromisos y hasta fin de año mantendrá cinco centros de registro. “Pero me pregunto qué pasa con la responsabilidad de los demás países”, disparó Tsipras.
Grecia apenas si puede lidiar en los últimos meses con la avalancha de decenas de miles de refugiados procedentes de Siria.
Sin embargo, el jefe de gobierno croata, Zoran Milanovic, criticó la actitud de Grecia como “puerta de entrada de los refugiados” a la Unión Europea. “¿Por qué Grecia no controla su zona marítima fronteriza con Turquía? No lo sé”, se preguntó.
Sobre la mesa había un plan de 16 puntos del presidente de la Comisión de la UE, Jean-Claude Juncker, para mejorar la cooperación a lo largo de la ruta de los refugiados en el oeste de los Balcanes.
Un borrador de resolución final prevé que los Estados nombren responsables para la coordinación de la crisis en el plazo de 24 horas y pongan refugios a disposición.
Además, migrantes sin derecho a permanecer serán deportados de manera “más rápida y más efectiva”.
Fuente: La Nación Digital
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