EN LOS BARRIOS, LA GARRAFA ES UNA NECESIDAD IMPERIOSA
El 64,06 % de hogares ubicados en los barrios que se inundaron, que representan a un 70,25 % de los habitantes del sector, utilizan garrafa para cocinar. El dato surge del trabajo realizado por la consultora Horacio Robustelli & Asociados en base al censo poblacional 2001.
En esa misma zona, sólo un 6,66 % cuenta con tubo de gas de 45 kilos, y todavía subsiste un 1,74 % que recurre a la leña o al carbón para cocer sus alimentos, en tanto que un 0,39 % utiliza alguna otra modalidad (kerosene, electricidad).
De los barrios relevados en el oeste de la ciudad -incluido el norte y el sur inundados- un 27,15 % de los hogares tienen gas de red.
En la mayoría de los casos, la condición de inundados de los hogares se corresponde con una situación económica precaria de sus pobladores, relación que se refleja en los porcentajes difundidos por la encuesta.
En Santa Rosa de Lima esa vinculación se hace palpable. En los comercios de venta de gas envasado, la garrafa de 10 kilos es la que tiene más salida. Unos pocos acceden al tubo de 45 kilos y hay comercios que ni siquiera lo venden “porque no hay quien los pueda comprar”. Es más, la garrafa de uno o dos kilos es el único recurso con que cuentan muchas familias.
HOGARES E INSTITUCIONES
Lo primero que dejaron en claro los encargados de un comercio de Primera Junta al 4300 es que las únicas noticias sobre una garrafa social habían llegado por los medios de prensa. “Acá no nos llegó ninguna información”. Es decir que la garrafa de 10 kilos, “que a una familia tipo le puede alcanzar para 20 días”, costaba hasta ayer $ 23 y el cilindro $ 110. El último aumento que registraron fue la semana pasada.
Sobre esta base, el cálculo que aporta Robustelli & Asociados es el siguiente: al costo de $ 23 (los 10 kg.) en el mercado local y tomando como base el uso de una garrafa mensual por hogar, en los meses de calor se comercializan aproximadamente unas 23.626 unidades. La cifra trepa a 40.600 en los meses de invierno.
En un mes normal, ese consumo representa $ 543.398 para abastecer la zona de este elemento, y en épocas de mayor consumo el monto sube a $ 933.800.
“Si usás el horno, fuiste”, precisó una vecina para acotar todavía más la duración del envase más tradicional de gas. En su caso los 15 kilos del combustible no le alcanzan para un mes, “y aún así hay que racionalizar”.
UNA DEMANDA AMPLIA
“¿Dónde están las garrafas a 18 pesos?”, era la pregunta que más se escuchaba ayer entre los vecinos del barrio, apenas eran consultados sobre los últimos anuncios. Ahí -aseguran- las vías marcaron el límite para la llegada del gas natural y eso, sumado a la pobreza generalizada, condicionan la compra del vital elemento envasado.
A tal punto está condicionado, que buena parte de la demanda en un local de calle Aguado pasa por la recarga de garrafas de uno y dos kilos. El kilo cuesta $ 3,50 “pero a veces viene gente con dos pesos y pide que le carguemos por ese dinero, y eso es imposible”, explicaba la hija del propietario.
En el comedor de ancianos Cristo Rey cocinan el almuerzo y una merienda reforzada para 65 ancianos. Allí también usan gas envasado: dos cilindros de 45 por mes, y sólo para cocinar. El jueves habían comprado el último tubo pero sin precio.
Desde un pizarrón se promociona el carbón a $ 0,60 el kilo. Junto con la leña es el medio al que recurren 2.376 habitantes de los barrios inundados para cocinar. Para algunos es fuente exclusiva de combustión; otros lo combinan con gas pero limitan éste a su mínimo consumo.
Treinta y seis barrios se tomaron para realizar el estudio, que coinciden con la amplia franja del oeste que se inundó en 2003. Ubicados en el mapa permiten medir el impacto que tienen los últimos anuncios -tanto en materia de aumentos como de precio diferencial de las garrafas- sólo en una parte de la ciudad.
EN CIFRAS
36.882 hogares, con una población de 139.878 personas viven en la zona que se inundó, de acuerdo con el Censo Nacional de Población y Viviendas de 2001.
64,06 % de los hogares (70,25 % de la población) utiliza gas en garrafas de 10 y 15 kg.
27,15 % de los hogares tienen gas de red.
6,66 % tienen gas en tubo de 45 kg.
1,74 % utiliza leña o carbón como medio de combustión.
0,39 % recurre a otros medios, como kerosene o electricidad para cocinar.
UN TERCIO
Los barrios que se tuvieron en cuenta para el estudio de Robustelli & Asociados y que se corresponden con las cifras que arrojó el censo poblacional de 2001 son: Centenario, Sur, San Lorenzo, Roque Sáenz Peña, Santa Rosa de Lima, República del Oeste, Parque Juan de Garay, Mariano Comas, Villa del Parque, Barranquitas, República de los Hornos, Piquete las Flores, Sarmiento, Juventud del Norte, Estanislao López, Ceferino Namuncurá, Loyola, del Tránsito, Chalet, 12 de Octubre, Mosconi, San Jerónimo, Estrada, San Pantaleón, Schenider, Santa Marta, San Agustín, Ciudadela Norte, 20 de Junio, Roma, Yapeyú Oeste y Noroeste. Un tercio de la ciudad.
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