EN LUGAR DE KIRCHNER, SCIOLI Y BIELSA VIAJARÁN AL VATICANO
Sin la presencia del presidente Néstor Kirchner, parte de la delegación argentina que participará de las ceremonias litúrgicas por la muerte de Juan Pablo II viajará hoy por la tarde al Vaticano para llevar un mensaje de congoja de parte de la administración nacional y para agradecer la relación que el Papa tuvo con nuestro país.
La comitiva estará encabezada por el vicepresidente Daniel Scioli y por el canciller Rafael Bielsa. Ambos volarán mañana, por lo que será el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, quien partirá hoy para emprender la visita oficial. En Roma, los funcionarios serán recibidos por el embajador argentino ante la Santa Sede, Carlos Custer.
El jefe del Estado no participará de las exequias del fallecimiento del Sumo Pontífice, aunque el Gobierno no dio, hasta anoche, las explicaciones oficiales de tal decisión. En la vocería presidencial y en la Jefatura de Gabinete, que conduce Alberto Fernández, no contestaron las reiteradas consultas de LA NACION por ese tema.
No obstante, Fernández había confirmado anteayer en declaraciones radiales que Kirchner volaría a Roma para la asunción del nuevo papa. “El Presidente no irá a las exequias de Juan Pablo II, pero sí a la asunción del nuevo pontífice, como lo dispone el protocolo”, dijo Fernández en diálogo con Radio Mitre.
El jefe del Estado estará presente, entonces, en la ceremonia de consagración de quien resulte elegido en el máximo orden eclesiástico.
La designación del nuevo papa podría demorar un mes, de acuerdo con los tradicionales procedimientos católicos, que incluyen deliberaciones y la realización de un escrutinio.
El secretario de Culto, Oliveri, fue ayer el encargado de dar a conocer los lineamientos oficiales del viaje de la comitiva argentina.
Pese a no viajar, Kirchner envió cartas de condolencias a monseñor Leonardo Sandri, sustituto de la secretaría de Estado del Vaticano; al presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Mirás, y al arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio.
El Gobierno decretó duelo por tres días, con el izamiento de la Bandera a media asta en los edificios públicos. La Casa Rosada lució ayer la insignia patria de esa forma.
De todos modos, las clases no se suspenderán en las instituciones educativas públicas y privadas y habrá normalidad plena de la actividad laboral.
Postergan el caso Baseotto
El Gobierno confirmó que pospondrá la resolución del caso del vicario castrense, monseñor Antonio Baseotto, como consecuencia de la muerte del papa Juan Pablo II.
El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, reconoció ayer, en diálogo con Radio Mitre, que “el fallecimiento (del Papa) hace que situaciones como ésta pasen a segundo plano”, por lo que se dejará “para más adelante” la definición del tema.
El funcionario indicó que existen en la órbita del Gobierno distintas opciones para resolver la crisis que se generó con monseñor Baseotto, pero le restó posibilidades a la alternativa de denunciar el acuerdo vigente desde 1957 entre la Argentina y el Vaticano para la nominación de ese cargo eclesiástico.
Según lo explicó Oliveri, “habrá que revisar, para garantizar la independencia necesaria y la autonomía entre el Gobierno y la Iglesia”, pero aclaró que esa alternativa no implicaría una denuncia del acuerdo.
“Se va a trabajar para lograr una buena convivencia (con la Iglesia)”, dijo el funcionario.
Miradas
“Me invade un profundo dolor, pero en el convencimiento de que ha iniciado su último viaje, esta vez al seno del Señor de los Cielos.”
Raúl Alfonsín
Ex presidente de la Nación
“Como argentino y católico, estoy muy triste por la pérdida de un hombre que ayudó a la paz en la Argentina y en el mundo.”
Ricardo López Murphy
Presidente de Recrear
“Tenía voluntad de ir a lugares donde nadie quería ir. Este Papa no era un estadista de la Iglesia, era un peregrino de la paz.”
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