EN MEDIO DE FUERTES CUESTIONAMIENTOS, RENUNCIÓ JULIO NAZARENO
El presidente de la Corte Suprema, Julio Nazareno, renunció ayer a su cargo, debilitado por el avance del juicio político en el Congreso. El paso al costado, una idea que el riojano evaluaba cada vez con más fuerza desde el comienzo del proceso, fue acelerado después de la reunión de ayer de los diputados, en la que se sumaron nuevos cargos en su contra y se puso fecha para el tratamiento en el recinto. Ahora, el equilibrio de fuerzas en el Máximo Tribunal cambia radicalmente con el fin de la llamada ‘mayoría automática’.
Uno de los abogados de Nazareno, Gregorio Badeni, dijo ayer al mediodía que la renuncia se debe al “fastidio por las violaciones al derecho de defensa de la Comisión de Juicio Político”. Nazareno se había quejado del poco tiempo –cinco días hábiles- que había tenido para preparar su descargo de los primeros 16 cargos en su contra.
Badeni volvió sobre el tema como fundamento de la renuncia: “Nosotros pedimos una prórroga y por el contrario nos dieron diez cargos nuevos”, explicó.
Además, el propio abogado se encargó de dejar en claro que el paso al costado no tiene retorno. “Las renuncias de gente de bien son indeclinables”, enfatizó en diálogo con la agencia Télam.
Formalmente, la renuncia de Nazareno a su cargo acaba con el juicio político aún antes de su nacimiento. Los diputados ayer habían sumado seis nuevos cargos -unos 22 en total, aunque había más de un centenar de denuncias- y el dictamen de acusación iba a ser presentado el próximo jueves. El tratamiento en el recinto iba a ocurrir el 10 de julio.
Pero probablemente la disputa del riojano con el gobierno de Kirchner no termine con el aborto en el Congreso. El ministro de Justicia, Gustavo Beliz, alertado por la inminencia de la renuncia, había advertido en los últimos días que el Ejecutivo tenía elementos como para acusar a Nazareno en la justicia penal.
En realidad, la idea central que determina la salida del juez es la sensación de que el juicio en su contra es “una decisión política que ya está tomada”, según aseguraban ayer sus allegados.
Sin embargo, se especulaba con que no iba a presentarla antes de finalizar su nuevo texto de descargo, para el que tenía tiempo hasta el jueves próximo.
Ahora, el Gobierno logra una victoria de alcances insospechados. No sólo obtiene una vacante en la Corte, sino que cambia el equilibrio de fuerzas en el Tribunal. La mayoría automática que reinaba en la Corte desde hacía diez años pasa a ser historia.
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