EN MEDIO DE NUEVAS DENUNCIAS, LULA LANZÓ MEDIDAS ANTICORRUPCIÓN
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cuyo gobierno está en jaque ante una avalancha de escándalos de irregularidades, sancionó hoy cuatro decretos con los que pretende reformar el combate a la corrupción.
Mediante esos cuatro decretos, el gobierno creará contralorías en cada ministerio, establecerá ágiles mecanismos para investigar casos de enriquecimiento ilícito de altos funcionarios, endurecerá las penas para ese delito y obligará a los organismos públicos a colocar en un portal de Internet cuanta denuncia e investigación se conozca.
Según declaró Lula antes de firmar los decretos, estas nuevas medidas pretenden reforzar el combate a la corrupción y también imponer un nuevo modelo para detectar y castigar irregularidades.
En su discurso, el presidente volvió a evitar alusiones directas a las denuncias contra el Partido de los Trabajadores (PT), que él fundó hace 25 años y está acusado de haber sobornado legisladores entre 2003 y 2004, con el objetivo de asegurarle al gobierno una mayoría parlamentaria que los votos no le dieron.
“Todo brasileño es favorable al combate e investigación de la corrupción, pero cuando se trata de los otros, no de él mismo”, dijo Lula, quien consideró que “lo que se debe hacer en Brasil es cambiar el modelo y fortalecer las instituciones”.
Antes de firmar los cuatro decretos en el Palacio de Planalto, Lula asistió a la toma de posesión del nuevo procurador general de la República, Antonio Fernando Barros, quien sustituye en el cargo a Cláudio Fonteles.
Nueva denuncia
El torrente de denuncias de corrupción desatado por un legislador aliado del gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva no cesa y hoy el mismo congresista afirmó que fondos de una empresa eléctrica estatal alimentaron las cajas del partido oficialista.
La nueva denuncia sólo identifica de dónde provinieron los recursos que supuestamente habrían sido utilizados para corromper, pero no precisa su legitimidad.
Ni Lula ni sus ministros, que le acompañaron en la ceremonia, se refirieron a las nuevas denuncias.
El diputado Roberto Jefferson, del Partido Trabalhista Brasileño, aseguró en una entrevista exclusiva publicada en el diario Folha de Sao Paulo , que Dimas Toledo, director de ingeniería de la estatal Furnas Centrales Eléctricas, le narró en abril pasado que al menos tres millones de reales (cerca de 1,3 millón de dólares) se dividían mensualmente entre la directiva nacional del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), una sucursal regional del partido, el directorio de la empresa y un grupo de congresistas.
Las nuevas declaraciones de Jefferson se suman a las que el mismo legislador formuló al diario el 6 de junio último y que desataron un escándalo sobre irregularidades y compra de votos de congresistas por parte del PT.
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